Tipos de rezago en el ámbito educativo
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
En los últimos días surgió con fuerza el tema del rezago escolar y educativo, debido al fallido intento de recortar el calendario escolar oficial por la autoridad educativa. Por ello se hace importante mencionar que se distinguen fundamentalmente dos categorías:
De acuerdo con el Dr. en sociología y especialista en estudios de población, Héctor Hernández Bringas, “la situación del rezago educativo en México, en comparación con otros países de nivel mayor o desarrollo comparable, los indicadores del país recabados por organismos internacionales muestran que se encuentra en las últimas posiciones en ese aspecto, por lo cual es importante conocer algunas de las características generales del tema y del impacto que éste tiene en el nivel educativo de nuestro país” (Hernández, et ál., 2012). El tema de rezago escolar ya es añejo, y cuando se aborda, es imprescindible revisar la calidad de la educación que se ofrece al alumnado. Sylvia Schmelkes del Valle socióloga, investigadora, profesora y escritora, conocida por su trabajo en la educación intercultural, subraya que el movimiento hacia la calidad comienza con los problemas que están más cerca de nosotros, así que abordar el rezago y darle solución va mucho más allá de la labor de las y los docentes.
Dentro de los problemas referentes al origen, Sylvia Schmelkes (2010) resalta que hay algunos problemas que atentan contra la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas de las escuelas: la no inscripción, la deserción, la reprobación, el no aprendizaje y la falta de equidad; en otro orden, la autora habla del deficiente ambiente de aprendizaje, la falta de disciplina, la escasez del tiempo destinado a la enseñanza, la poca relación entre la escuela y la comunidad y la falta de fortaleza en las relaciones entre las personas que laboran en la escuela.
Es de relevancia resaltar también que de acuerdo con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), México se localiza entre los países con menos horas de clase por ciclo escolar, en educación básica (preescolar, primaria y secundaria), señalando que solamente se tienen 4,650 horas, muy por debajo de países como Dinamarca y Australia, que llegan a la 7,000 horas (Forbes, México)
Diferentes tipos de rezago
En líneas anteriores se mencionó la importancia de distinguir entre los tipos de rezago, para poder dimensionar la problemática y tener capacidad para construir soluciones.
De este modo, el rezago educativo de la población se refiere a “un grupo de individuos que carece de instrucción formal o no ha logrado concluir la enseñanza básica y, por lo tanto, puede ser vulnerable, debido a que no cuenta con las mismas oportunidades de insertarse en la dinámica del desarrollo social, ni en el mercado laboral”(Procuraduría Agraria, 2010).
Por su parte, el INEA (2015), establece que a este grupo de individuos se le puede focalizar en tres categorías en referencia al rezago en educación básica:
1. Población analfabeta
2. Población sin primaria terminada
3. Población sin secundaria terminada
Hernández Bringas (2012), pormenoriza que “hay diversas generaciones comprendidas entre las edades de la población, por lo que, si se hace un análisis tomando en cuenta la generación de cada grupo, se puede hacer la siguiente división”:
Estos antecedentes muestran el riesgo de tomar decisiones sin sustento real, y que finalmente trasgreden el derecho humano fundamental de recibir educación de calidad.
Evidentemente las consecuencias de reducir los días efectivos de clase impactarían de manera directa en el rezago educativo, mayormente en los grupos de población o comunidades más vulnerables, aumentando con ello la “brecha de aprendizaje y rendimiento académico”, ya que de manera natural si se tiene un menor número de días efectivos de clase, se traduce en un menor aprovechamiento y dominio de contenidos curriculares.
Por otro lado, es necesario considerar que también se reflejaría en la salud y el desarrollo socioemocional de las y los estudiantes, al interrumpir rutinas de convivencia con sus pares y maestros, limitando tiempos de convivencia escolar, que son un factor de peso para el desarrollo de las habilidades sociales en los estudiantes, sin dejar de lado que la realidad de las familias es que difícilmente pueden tener la oportunidad de quedarse en casa a convivir y cuidar de los pequeños.
México Evalúa, organización de la sociedad civil, hizo mención de que “la medida dejaría apenas 17 días efectivos de clases para 23,4 millones de estudiantes”.Y que lo que agrava la situación es que “esta decisión ocurre en un contexto de grave rezago educativo, en el que sólo cinco de cada 10 alumnos comprenden textos y únicamente tres de cada 10 pueden resolver problemas matemáticos”, de acuerdo con datos brindados por de la iniciativa Aprender Parejo, respaldada por México Evalúa y el Tecnológico de Monterrey.
Lamentablemente el tema no se limitó solamente al intento de recortar un calendario escolar, acción que además atentaría contra la Ley General de Educación, sino que el secretario de educación además argumentó que después del 15 de junio, ya no hay actividad académico pedagógica en los centros escolares, lo que solamente resaltó su profundo desconocimiento del funcionamiento de las escuelas. Ese tiempo habitualmente es utilizado para reforzar aprendizajes, principalmente con aquellos estudiantes que por diferentes razones no lograron consolidarlos, e incluso si el tiempo lo permite, trabajar dinámicas que apoyen el desarrollo social de las y los estudiantes, porque la realidad es que efectivamente en las últimas semanas tiende a reducirse la presencia de alumnos, por diversos motivos.
Igualmente, hay un trabajo directivo y docente para organizar el siguiente ciclo escolar, analizar y evaluar los resultados obtenidos, y las áreas de oportunidad que surgieron, así como conocer las necesidades de capacitación docente, realizar evaluaciones de desempeño, e ir diseñando las actividades pedagógicas, culturales y sociales para un nuevo ciclo escolar.
Ventilar que las últimas semanas solamente se utilizan para “cubrir tiempos” es un muy desafortunado comentario, que señala sin bases, al cuerpo directivo y docente como personas carentes de profesionalismo y compromiso con lo que debería ser el aspecto de mayor importancia para el país: la educación.
En realidad, lo que se pone de manifiesto al exhibirse tanta carencia de conocimientos de cómo funcionan en realidad la escuelas, es una falta de políticas públicas en beneficio de la educación, una fata de estructura al no contarse con programas educativos reales, sustentados en las necesidades actuales, y no en ideas de una sociedad y un mundo que ya no existe.Con libros de texto orientados a ser manuales de adoctrinamiento, materiales educativos totalmente desvinculados del mundo real, elementos que están alejados de brindar elementos, herramientas y formación a lo que las generaciones de estudiantes realmente se enfrentarán para resolver problemas.Sumándose a todo ello, un pobre proceso evaluativo, distanciado de la realidad que viven docentes y estudiantes.
Esta lamentable situación que se vivió, por una desafortunada ocurrencia, deja al descubierto una vez más que la educación no es prioridad para esta administración, sin importarles que lo que están afectando, es el futuro de generaciones de estudiantes, al utilizarla como botín político y moneda de cambio, al tener al frente a personas con nula capacidad para sacar adelante lo principal en cualquier país, como lo es la educación.




