viernes, 17 de abril de 2026.

Ansiedad matemática y rendimiento escolar

Ansiedad matemática y rendimiento escolar

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco

@laura_aguila

En los centros escolares se observa con frecuencia que un importante número de alumnos consideran a las matemáticas como una dificultad al estar tomando sus lecciones en el aula de clase o resolviendo una tarea, haciendo que se sientan desmotivados durante su proceso de aprendizaje, al considerar que las matemáticas son “algo difícil de entender y aprender”, llevándolos a expresar negación para estudiarlas,considerando poco probable que las logren dominar.

Incluso ya se ha acuñado el térmico matefobia”,para referirse al miedo, aversión o ansiedad intensa hacia el aprendizaje y la práctica de las matemáticas, y que las más de las veces generabloqueos mentales, sudoración o evitación. Esta condición afecta a estudiantes e incluso a adultos, a menudo es originada por experiencias negativas, enseñanza ineficaz o presión social, y que afortunadamente es superable mediante práctica, cambio de percepción y ambientes de aprendizaje positivos

Específicamente, la ansiedad matemática se define como la falta de confianza del estudiante en sus habilidades para aprender matemáticas y resolver problemas de esta materia. NO es un trastorno de aprendizaje, sin embargo, puede llegar a tener los mismos efectos, ya que un alumno con ‘ansiedad matemática’ puede experimentar desde nerviosismo o incomodidad, hasta bloqueos de la memoria de trabajo, lo que se convierte en un detonante para que se experimente un ciclo de bajo rendimiento en la asignatura.

Entre las bases para enfrentar la ansiedad matemática se encuentra el discurso que por décadas escuchamosde que las matemáticas son difíciles y que solo los alumnos con talento superior, habilidades especiales pueden aprenderlas, convirtiendo así al aprendizaje de las matemáticas en una especie de club de élite que deja fuera al grueso de la población estudiantil.

Sin embargo, al tratarse de una dificultad tan extendida y frecuente en nivel de desempeño de los estudiantes, quizás lo que se requiere es entender que no se está hablando de un problema de aprendizaje, sino de enseñanza, ya que la percepción de que las matemáticas son difíciles no viene solamente de los alumnos con bajo rendimiento, por lo que la forma en que se enseña la asignatura también influye significativamente.

Celia Hoyles, profesora de matemáticas en el University College de Londres (UCL), señala que una gran mayoría de los profesores que enseñan matemáticas, no se encuentran familiarizados o bien desconocen totalmente lo que representa la “ansiedad matemática”, lo que origina que el bajo rendimiento de las y los estudiantes sea relacionado fundamentalmente a falta de habilidad o trastornos de aprendizaje, cuando en realidad, la explicación podría ser más simple:

“En las matemáticas solo hay una respuesta correcta y una equivocada, por eso la gente se siente ansiosa, tienen miedo de verse como tontos” (Celia Hoyles)

En palabras de Hoyles, “las matemáticas, como cualquier otro campo de conocimiento, no se dominan a base de la perfección, sino del trabajo constante y la apertura a seguir aprendiendo cuando llega información nueva, y de los propios errores. Bajo este contexto, la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas necesitan voltear a verse como una disciplina social, no una ciencia exacta.

Cabe señalar que el ejercicio de las matemáticas efectivamente se base en las habilidades de la exactitud y la lógica, pero su enseñanza y entendimiento requiere de habilidades como la comunicación, la creatividad y discernimiento, y ello lleva a reflexionar sobre el propósito de enseñar matemáticas desde un punto de vista más humano.

El cuestionamiento más sencillo de ¿para qué voy a usar esto?, es el más frecuente en las aulas de las clases de matemáticas, y cuando un alumno hace esta pregunta no está cuestionando la validez de la materia, está buscando una forma de conectar con el aprendizaje de la misma, y aquí necesita considerarse que se aprende más fácilmente aquello que conecta con nosotros a nivel cognitivo, emocional e intelectual.

Continuar estableciendo que las matemáticas son difíciles y enseñarlas de una sola manera, lo único que origina es una barrera que complica al alumno encontrar el propósito y gusto por aprenderlas. Así que es momento de meditar y valorar que la enseñanza de las matemáticas puede beneficiarse de un enfoque más humano, menos enclaustrado en las pruebas con tiempo límite o los problemas razonados, ponderar que algo fundamental es entender que el ejercicio de las matemáticas se trata de ser ingenioso, creativo, determinado, concentrado y capaz de conectar los números a propósitos que signifiquen algo. Dejar de ver a las matemáticas como el fin, e irlas considerandoel medio para conocer, entender y medir una gran cantidad de eventos cotidianos en la vida de los estudiantes.

Como se ha descrito hasta aquí, la ansiedad matemática se define como un sentimiento intenso de tensión, miedo o nerviosismo ante situaciones que involucran números, afectando el rendimiento académico y la autoconfianza. La forma de manifestarse es generalmente como evitación, estrés ante exámenes y bloqueo cognitivo, a menudo causado por experiencias negativas previas, siendo algunos de sus indicadores más frecuentes los siguientes

Reacciones físicas: Sentir nervios, sudoración o bloqueo al enfrentarse a problemas matemáticos.
Evitación: Tratar de no asistir a clase o posponer las tareas de matemáticas.
Bajo rendimiento bajo presión: Obtener buenas notas en clase, pero fallar en exámenes.
Pensamientos negativos: Preocuparse excesivamente por el fracaso.

Del mismo modo, entre las causas detonantes se consideran:

Experiencias negativas: Antecedentes de fracaso o profesores/padres que transmitieron miedo a la asignatura.
Carga cognitiva: La ansiedad consume recursos de la memoria de trabajo, limitando la capacidad de resolver problemas.
Presión social: Estereotipos de género o presión por el éxito académico.
NO es discalculia: Aunque sus señales son similares, la ansiedad matemática es una reacción emocional, mientras que la discalculia es un trastorno de aprendizaje.

¿Cómo brindar apoyo a las y los estudiantes que la enfrentan

Escribir sobre la ansiedad: Reflexionar y escribir sobre los miedos a las matemáticas antes de un examen puede reducir el estrés.
Respiración y Mindfulness: Practicar técnicas de respiración profunda para calmar el sistema nervioso.
Enfoque en el proceso, no en la nota: Elogiar el esfuerzo y la persistencia en lugar de la calificación obtenida.
Matemáticas operacionales: Usar juegos, objetos concretos y situaciones de la vida cotidiana para hacer el aprendizaje más ameno.
Cambio de mentalidad: Ver los errores como parte necesaria del aprendizaje y no como un fracaso definitivo.

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