Arturo Zaldívar, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación afirmó que a días de que termine su mandato se siente muy contento y satisfecho con tu labor al frente de la Corte.
“La verdad me siento muy contento, muy satisfecho de haber logrado todo aquello que nos propusimos. Creo que hemos tenido un equipo de trabajo en el que hay muchos jóvenes, muchas mujeres, que hemos trabajado para tratar de mejorar el poder judicial federal de nuestro país. Creo que lo vamos a dejar renovado, transformado. Entonces estoy muy tranquilo y trabajando con mucha pasión hasta el último día que me toca estar en esta responsabilidad”.
En entrevista para El País, Arturo Zaldívar aseguró que a nivel federal la justicia sí ha mejorado.
“Se tomaron una series de medidas que han fortalecido al poder judicial. Pero eso solo es una parte de la justicia en México. Tenemos 32 poderes judiciales en las entidades, una serie de tribunales especializados, fiscalías en los Estados, una General de la República, de tal suerte que a nivel de justicia en general sigue faltando mucho por hacer, creo que hay una agenda pendiente muy importante”.
A pregunta expresa, ¿Qué deuda cree que tiene la justicia mexicana con sus mujeres? Arturo Zaldívar respondió: En México, como me parece que casi todos los países del mundo, tenemos una deuda histórica con las mujeres. A las mujeres se les discrimina en todos los lugares: en el hogar, en el trabajo, en el aula, en la calle; se les violenta, algunas violencias sutiles, las miradas, los tocamientos, los chistes, la condescendencia, que van poco a poco siendo violencia mayor, los golpes, las violaciones, hasta los feminicidios. Tenemos que generar toda una justicia con perspectiva de género: la Corte mexicana ha insistido mucho en eso. En el poder judicial federal mexicano hay desde hace unos meses un curso de género obligatorio, si alguien quiere avanzar en la carrera judicial, tiene que haberlo pasado. Estamos haciendo la parte que nos corresponde. Tenemos que voltear a ver a las mujeres, entender que la cancha no es pareja y que tenemos que igualarla. Tenemos una deuda histórica con las mujeres en la justicia claramente, pero no solo, toda la sociedad mexicana y empieza desde la educación y el lenguaje machista. A mí me parece que el tema de la mujer es algo muy delicado y por eso para mí ha sido una prioridad, porque las mujeres que trabajan conmigo me reeducaron y me hicieron entender lo que ustedes viven y por eso he abrazado esta causa como aliado.
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Finalizó diciendo que está convencido de que en la vida todo es impermanente, todo es transitorio, si tú entiendes las cosas así las disfrutas y después las dejas ir, no sufres cuando las etapas terminan porque entiendes que abren la puerta a otra nueva que tendrá nuevas sorpresas, emociones y sastisfacciones, porque al final del día la felicidad no está en el cargo que uno tiene sino en la paz mental y la paz interior, concluyó.




