lunes, agosto 10, 2020



La ineptitud de López y su gabinete

julio 8, 2020
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Mañaneras van, Mañaneras vienen y López desde su púlpito rodeado de lacayos seudo reporteros, que no periodistas, presume que fija la agenda nacional, pero la verdad es que lo único que hace, entre mentiras y acusaciones que no puede probar, engañando bobos, por no decirles lo que realmente son. 

Una clara prueba de lo anterior, es que existen temas importantes para el país, que obviamente JAMÁS van a tratar en su Mañanera, porque no le conviene que se enteren a través de los incondicionales medios que le dan cobertura en vivo (por cierto, eso cuesta y mucho, sin saber quién paga esos costos) y distrae con temas intrascendentes para nuestro querido México y los que en él vivimos.

INCAPACIDAD DE SU GABINETE

Uno de esos temas importantes y determinantes es sin lugar a dudas la Incapacidad de su pésimo gabinete. Al respecto, el 2 de julo del 2020, el diario El País, publicó la entrevista a Carlos Urzúa, quien fuera el primer secretario de Hacienda con López, destacando, entre otros temas, que AMLO, Rocío Nahle y Manuel Bartlett son ignorantes en tema de autosuficiencia energética, esto en relación a las polémicas decisiones que han tomado sobre el sector energético. Y cómo está la economía en el país.

Señalando en el primer tema, que Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), es un político que ha influido mucho en todo lo relacionado con las energías renovables, al igual que Rocío Nahle, secretaria de Energía (Sener). Asimismo, agregó que López Obrador tiene una obsesión con Pemex, algo que no le permite ver todas las bondades de las energías renovables, rubro donde el país tiene diversas oportunidades de desarrollo. “tenemos todo este asunto, la energía solar, la fotovoltaica, la energía eólica, geotérmica, donde México podría tener realmente un futuro muy promisorio. El presidente está obsesionado con Pemex y casi todas las discusiones versaban sobre Pemex”, aseveró.

Respecto a Bartlett comentó: “Creo que él es un político muy astuto. Creo que es una persona que tiene un desconocimiento absoluto acerca de la compañía de electricidad, pero es un hombre sumamente astuto y es un hombre que, en cierta medida, creo yo, refleja parte de lo que siempre fue López Obrador. López Obrador fue un priista cuando era joven, pero un priista setentero, que tenía estas ideas de Echeverría, de López Portillo. Creo que Bartlett ha jugado muy bien su juego”.

En esa línea Urzúa reveló la incapacidad de Bartlett al frente de la CFE en el manejo del tema de los gasoductos que la empresa productiva del Estado ya no quiso pagar, poniendo en riesgo la participación de México en el T-MEC.

Y si a esto le sumamos lo que Darío Celis publico el 2 de julio en su Columna La Cuarta Transformación, en El Financiero: “Pierde CFE laudo y la condenan a pagar más de 200 mdd” Justo cuando la Secretaría de Energía y la CFE se regodeaban de tener contra la pared a inversionistas privados del sector energético, un coscorrón de 200 millones de dólares les llegó de fuera. Estamos hablando del laudo que acaba de emitir la Corte de Arbitraje Internacional de Londres, que pone fin a una controversia de más de dos años por la fallida construcción de la planta Chicoasén II, en Chiapas. Ni Rocío Nahle, ni Manuel Bartlett, ni mucho menos Andrés Manuel López Obrador se allanarán a la condena y pago, pero sí sentarán un primer procedente de desacato en una corte internacional.

Por los rumbos de Palacio Nacional cayó muy mal la noticia del laudo, sobre todo porque se trata de un proyecto del gobierno de Enrique Peña Nieto que asignó Enrique Ochoa como director de la CFE. Es un problema heredado, pero los pupilos de Bartlett no debieron desatenderlo porque al no reconocer el pago mandan una pésima señal a los mercados financieros, que pueden cerrar la llave del financiamiento”.

Y regresando con la entrevista a Carlos Urzúa una pregunta importante con una respuesta demoledora: “Pregunta. ¿Cómo definiría el estado de la economía de México? Respuesta. Yo diría que es malo. Ya veníamos enfrentando problemas desde el año pasado y la crisis de la covid nos hundió y nos mandó por una espiral hacia abajo; pero el problema ya se veía venir desde antes. Entender lo que está pasando en México, al menos en términos económicos, no es difícil porque está muy bien diagnosticado desde hace mucho tiempo. ¿Cuál es el problema principal, seas el Gobierno federal o los estatales, que enfrentas? Esencialmente que no tienes dinero. La recaudación tributaria es ahorita del orden del 14% del PIB. Cuando tú tienes una recaudación así, a no ser que tengas ganancias extras muy grandes por derechos de hidrocarburos o del cobre, como en Chile, o cosas de ese tipo, no va a salir bien nada porque es demasiado poco dinero para la magnitud de los problemas que enfrentas. La gran mayoría de los países en Latinoamérica tienen al menos una recaudación tributaria del 20% del PIB. Si tú quieres ser un país que, de manera, digamos, ordenada pueda progresar, donde la justicia misma sea evidente en el trato diario por parte del Gobierno a sus ciudadanos, donde haya grandes oportunidades de educación, de salud, etcétera, pues tienes que tener una cierta cantidad de dinero y México no la ha tenido. De vez en cuando nos salvan yacimientos petroleros como Cantarell, en la época de López Portillo, pero ahora sí estamos enfrentando el asunto de manera muy descarnada, simplemente no hay dinero, esa es la primera cosa.

La segunda es que si quieres crecer como país debes tener al menos una inversión del orden del 25%. La inversión pública ha ido reduciéndose a lo largo de los años. Cuando yo hablaba antes de entrar al Gobierno de lo que pretendíamos hacer, me gustaba mucho citar las cifras que en ese momento existían. Si mal no recuerdo, era de 22,4% en 2018. 3,3% era inversión pública, 19,1% era inversión privada, tanto nacional como extranjera. A mí me gustaba mucho decir que lo que íbamos a tratar de hacer era subirlo a un 25%. ¿Con qué? Con mayor inversión privada, nacional y extranjera, pero también esforzándonos nosotros como Gobierno y también me gustaba decir que ese 3,3% de inversión pública en el Gobierno anterior de Peña Nieto, como lo sigo creyendo, era de muy mala calidad, por corrupción, por malos diseños. Entonces, a mí me gustaba mucho decir: “Nuestra inversión va a ser buena. Nuestra inversión pública va a ser de mucha calidad”. ¿Qué es lo que pasó ya para 2019? Que en lugar del 22,9% del PIB acabó siendo 20,2% del PIB. ¿Por qué? Porque la inversión pública cayó, porque ya no hay dinero; que la inversión privada también cayó. ¿Por qué? Pues, por una falta de confianza, me parece a mí, en el Gobierno federal”.

Así la cruda y preocupante realidad que México está viviendo a 19 meses de que entró López y su pésimo gabinete a dirigir el destino de nuestro querido México, con una nefasta administración, que se refleja en los nulos resultados obtenidos. 

Porque un país no puede salir adelante con tomas de decisiones a base de Ocurrencias, Caprichos, Imposiciones, Autoritarismo, ni con funcionarios inexpertos, sin preparación y conocimiento. Eso solamente llevará al fracaso, como ya lo estamos viendo y comprobando. Por eso insisto, estos son temas que JAMÁS se tocarán en las mañaneras. 

Y vuelto a preguntar ¿Para eso votaron por López y Morena? ¿Ese es su Cambio prometido? ¿Seguirán apoyándolos? Usted que piensa estimado lector. 

carlosaguila_franco@hotmail.com

@CarlosAguilaFra

 

 

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