Uno de cada cinco adolescentes estadounidenses LGBQ+ (el 22 por ciento) intentaron suicidarse en 2021 y el 7 por ciento resultó herido en esa tentativa, apuntó este lunes un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) sobre la salud mental y los hábitos de los jóvenes en Estados Unidos.
En comparación, solo el 6 por ciento de los estudiantes que se identificaron como heterosexuales intentaron quitarse la vida ese año y el 1 por ciento acabó herido en el intento.
En total, intentaron suicidarse en Estados Unidos uno de cada diez estudiantes de instituto: De ellos, un 13 por ciento fueron chicas y el 7 por ciento chicos, lo que supuso un aumento de tres y un punto porcentuales, respectivamente, frente a los datos de 2011.
Pero el informe de los CDC pone en evidencia que ese grupo es más propenso a padecer una salud mental frágil: un 52 por ciento de adolescentes LGBQ+ dijo haberla sufrido en el mes anterior a esta encuesta, frente al 22 por ciento de los heterosexuales.
El porcentaje total de los jóvenes que aseguraron haber experimentado sentimientos de tristeza y desesperanza pasó del 28 por ciento en 2011 al 42 por ciento diez años después. Las chicas fueron de nuevo las más afectadas (57 %), con 27 puntos porcentuales más que ellos.
Por identidad sexual, los LGBQ+ (69 %) también superaron a los heterosexuales (35 %).
De 2011 a 2021 fue igualmente al alza el número de quienes afirmaron haber faltado al instituto al temer por su seguridad (del 6 al 9 %), mientras que se mantuvo igual la cifra de quienes fueron amenazados o heridos con un arma allí (7 %) y la de que quienes fueron acosados en las redes (16 %).
Uno de cada diez estudiantes de instituto dijeron además haber sufrido violencia sexual en 2021. El 18 por ciento fueron chicas, tres puntos porcentuales más que en 2017, y el 5 por ciento chicos, un punto más que cuatro años antes.
Ha caído en cambio la cantidad de quienes en los 30 días anteriores a la encuesta apuntaron haber bebido alcohol (del 39 % en 2011 al 23 % en 2021), haber consumido mariguana (del 23 al 16 %) o drogas ilícitas (del 19 al 13 %).
Los CDC indicaron que el control parental, definido como el hecho de que los padres u otros adultos de la familia sepan a dónde van los estudiantes o con quién, es un factor decisivo para la salud y el bienestar de estos.
Con información de EFE




