jueves, febrero 20, 2020



¿Y el castigo por el avión?

Dicen las malas prácticas de la comunicación política que un escándalo se tapa con otro escándalo. Así se practicaba, así se practica.

La manipulación es el arte de distraer. Todos los gobiernos en la historia lo han usado.

Donald Trump esconde su impeachment con el ataque a Irán.

Pero en México no se generan escándalos para esconder ineficiencias en el gobierno. Para eso se tiene la conferencia de prensa del Presidente.

Las mañaneras son ocurrencias que distraen. El circo de lo absurdo donde todo puede ocurrir.

La semana pasada, Andrés Manuel López Obrador recordó que lo inconcebible, lo inexplicable y lo incoherente es el sello de su gobierno.

Dijo que se veía como una opción la rifa del avión presidencial. Una idea loca para contrarrestar el fracaso de una de sus propuestas de campaña más lucrativas: la venta del avión que ni Obama tenía.

La aeronave tenía ya más de un año detenido. Se pagaron millones de dólares por resguardarlo en Estados Unidos en la espera de su venta, cosa que nunca pasó.

Esta decisión es un delito administrativo. El no uso de un bien de la nación es una falta grave que según la Ley Federal de Servidores Públicos conlleva una falta severa.

La amiga del Presidente, que cobra como Secretaria de la Función Pública lo debe de saber, aunque no hará nada. El sello de Irma Eréndira Sandoval es el mismo que usó  Virgilio Andrade con Peña Nieto y la Casa Blanca.

Pero en el gobierno saben que la historia del avión Presidencial en la 4aT es de ilegalidad y castigo, de ahí que se pretenda caricaturizar, ridiculizar.

El Presidente es un genio para eso. El fin de semana se habló de la venta, nadie señala que el haber detenido la aeronave más de un año es un delito administrativo que contempla la pena de la destitución del cargo.

¿Quién ordenó que el avión estuviera parado en EEUU? El nombre es el responsable.

@agsarubbi

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