La reciente Iniciativa propuesta por Morena en la Cámara de Diputados para que el gobierno utilice los recursos de cuentas “abandonadas” en Bancos, que fue aprobada con algunos cambios a como estaba el artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito, y lo que ahora pretende hacer López, es una clara y contundente prueba de que el dinero se le está acabando y quiere tomare de donde se pueda para seguir comprando apoyos a su administración, sus candidatos y a las elecciones que vienen.
El pasado 11 de octubre del 2022, en la Cámara de Diputados se aprobó la reforma al artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito, para que los recursos “abandonados” en cuentas bancarias puedan ser tomados por el Estado para destinar parte de ellos a la seguridad pública.
Anteriormente se establecía que, si en 6 años esas cuentas no eran usadas, pasarían a la beneficencia pública. Pero, como está 4-T todo cambia a su favor, resulta que disminuyen el tiempo de no usar una cuenta a tres años para que se pueda hacer uso de esos dineros. La cambian también respecto a donde iría el dinero, si es hasta 50 mil pesos, a beneficencia pública, si pasa de 50 mil, así como los intereses y rendimientos acumulados, generados por todos los depósitos e inversiones en la cuenta global, prescribirán en favor de la seguridad pública y se deberán destinar para las políticas y acciones de combate a la delincuencia en los porcentajes que para tal efecto se establezcan.
Esta Iniciativa pasó en la Cámara de Diputados en Fast Track, por considerarse de urgente resolución, se dispensaron todos los trámites, se sometió a discusión y votación de inmediato, y ya fue canalizada al Senado de la República, donde esperan que sea el mismo proceso.
Para poder disponer de los recursos que prescriben, a favor de la seguridad pública, serán considerados como excedentes en términos del artículo 19 de la Ley de Ingresos de la Federación. Y el Sistema Nacional de Seguridad Pública, a través de su Consejo Nacional, deberá instrumentar los mecanismos de coordinación, así como los convenios y acuerdos idóneos, con las instituciones que conforman el sistema bancario, así como con sus órganos reguladores, a fin de estar en posibilidades de realizar el traslado de los recursos financieros a que se hace referencia en el párrafo quinto del artículo 61 del presente Decreto, para el año 2022, en un plazo que no exceda los 180 días a partir de la entrada en vigor del presente y sean integrados al presupuesto de la dependencia responsable de la seguridad pública.
Asimismo, establecer también de manera anual los mecanismos de distribución de los recursos, un porcentaje de 50 por ciento para la Federación, un 30 por ciento para las entidades federativas y un 20 por ciento para los municipios del país y alcaldías de la Ciudad de México.
LÓPEZ TIENE OTROS DATOS
Esta Iniciativa ya aprobada en la Cámara de Diputados y en proceso de aprobarse en el Senado, no le gustó a López, quien tiene otros datos y otros intereses para usar ese dinero “abandonado”. Por lo cual propuso el 13 de octubre del 2022, desde el púlpito de su mañanera, que el dinero de cuentas bancarias sin movimientos y sin reclamar sea dirigido a programas sociales y no a seguridad pública, señalando: “Parece que lo confiscado en el caso de delitos, un porcentaje es para la Federación y otro porcentaje para los estados y para seguridad pública, y yo diría no, que sea para personas con discapacidad, que sea para adultos mayores, que sea para la salud”. Usando su viejo truco, engaña bobos, de que sea de manera directa, que no pase por intermediarios, para que le llegue a los que lo necesitan realmente.
Pero además como nunca le gusta que lo critiquen o le balconeen sus intenciones perversas, López aseveró: “Ayer un lío, un escándalo de que ahora ya queríamos confiscar las cuentas bancarias, que, si nadie reclama una cuenta después de seis años, venga para acá. Para empezar, es una iniciativa de legisladores que tiene que ver con la delincuencia”.
Pero si se apega al por qué de esa Iniciativa, que “tiene que ver con la delincuencia”, se contradice, cuando él lo quiere “supuestamente para salud”.
Y siguiendo con sus contradicciones, le pidió al subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía, que comentara sobre la Iniciativa, ante lo cual el funcionario explicó : “Es una reforma a la Ley de Instituciones de Crédito, se modifica el artículo 61 que tiene que ver precisamente con estas cuentas que después de un tiempo no son reclamadas y los bancos las asumen como suyas, teóricamente para ocuparse en temas de beneficencia pública, pero el espíritu de la ley, como se explicó, es que todos estos bienes financieros, es decir, dinero, que es recuperado de cuentas de la delincuencia del crimen organizado, de temas de extorsión, que desde luego ya una vez que sean aseguradas, pues no son reclamadas por estos grupos delictivos, el objetivo es poder utilizar esos recursos para un fin público”. De acuerdo con la iniciativa, continuó Mejía, una parte sería para beneficencia pública y otra para los temas de seguridad pública y apoyo policial.
En cuanto al cálculo de los montos, externó: “No hay ahorita un monto específico, pero hay un dato preliminar de que solamente el tema de extorsión ahí alrededor de 14 mil millones de pesos”.
Así la cruda realidad de los miles de millones “abandonados” que esta nefasta 4-T quiere usar, y por ello recortan los tiempos y los destinos, donde López quiere ser “mano” en cuanto a usarlos, dirigiéndolos a salud, cuando ha sido un sector de los que menos le ha importado ayudar en ya casi cuatro años. Todo sea con el objetivo de seguir apareciendo como el “bueno” de la película.
Como colofón, tal parece que, tanto a los Bancos, como a los diputados y a López se les ha olvidado que cada cuenta tiene por ley un BENEFICIARIO y por ello deberían primero ubicar quienes son, antes de entrar a la rebatinga de quien se lleva el dinero. Ya que López con esos miles de millones prefiere seguir comprando voluntades para que voten por su partido y candidatos, que para la seguridad. Cuestión de prioridades.




