miércoles, noviembre 14, 2018



El sismo devastador… Un año después

septiembre 19, 2018
197 Views

Se cumple un año del sismo devastador.

Aún recuerdo los gritos de ayuda de la gente en pleno movimiento. Yo estaba en casa, trabajando como todos los días, de pronto un movimiento me hizo reaccionar, era la 1 de la tarde con 14 minutos, quise bajar las escaleras, todo se movía. Con mucho cuidado bajé, la casa tronaba, sentí que no saldría de ahí, de pronto una madre con su bebé en brazos gritaba -¡Mi niña!- Pues su otra hija estaba en el kinder. Mientras tanto yo salía rápido, pero la barda de mi casa se movía de tal forma que se veía desplomar.

Por fin logré salir, afuera las amas de casa gritaban, había gente desmayada, madres llorando, hijos asustados, personas de la tercera edad que creyeron que no saldrían de sus casas, yo trataba de ayudar y calmar a personas a mi alrededor.

Pasó el movimiento, la psicosis seguía, comencé a caminar… Creo que no debí hacerlo.

Edificios derrumbados, gente atrapada, gritos de ayuda por todos lados, ambulancias, patrullas, helicópteros y personas corriendo pidiendo ayuda, la escena más desgarradora que he visto en la vida.

De un edificio en construcción los albañiles corrieron a mover piedras de un edificio de en frente para sacar a gente atrapada, gritos espantosos, me quedé fría, a mi derecha un hombre tirado, a mi izquierda una mujer llorando. Seguí caminando, pidieron ayuda y no dudé en acercarme, había que mover una gran roca, entre cuatro personas lo logramos, una joven, casi inconsciente, ¡Sobrevivió! ¡Lo logramos! Y comenzó la búsqueda, poco a poco llegaba más gente para ayudar, todos movíamos piedras, teníamos esperanza de sacar a alguien más.

Llegó la ayuda, bomberos, paramédicos, militares y marinos ayudamamos a remover escombros, fue una tarde gris, muy gris. Me comuniqué con mi familia, afortunadamente todos estában bien, sanos y salvos.
Por la noche preparé atole, salimos a repartir a los voluntarios que seguían ayudando, nadie sentía cansancio, todos estaban ayudando, terminó el devastador 19 de septiembre, pero la búsqueda seguía.

Las calles de la CDMX se llenaron de jóvenes, de aquellos “egoistas”, de quienes no movían un dedo. Volunarios comenzaron a llegar, en su mayoría jóvenes, con cascos, protecciones, comida enlatada, medicamentos y ganas de ayudar a levantar a México. Se dividían para ir a Morelos, Xochimilco, Guerrero y Oaxaca, los lugares que necesitaban más ayuda, ese día no hubo distinción de clases, ni raza, todos eramos uno mismo, un México unido.
Hoy se cumple un año de la tragedia que envolvió al centro del país, una tragedia que nadie olvidará, después de 32 años la tierra se volvió a estremecer.

Miles de personas quedaron sin hogar y 369 personas perdieron la vida. Aquel sismo derrumbo casas, familias y corazones.

Hoy estamos aquí, pudimos no estarlo, seamos conscientes, seamos amables y dejemos de ser egoístas, el pasado 19 de septiembre fuimos todos hermanos, sigamoslo siendo.

Por: Luisa Martínez

Comparte en redes sociales:

Leave A Comment

Accesibilidad