El primer debate presidencial fue la crónica de un ataque masivo anunciado. Todos contra Andrés Manuel López Obrador, quien les respondió con un arma que podría describirse como de destrucción masiva en política electoral: que él está muy arriba en las encuestas.
Poco aportó este primer encuentro entre aspirantes para que los ciudadanos empecemos a dirigir nuestro voto. Ninguna propuesta nos sorprendió, mucho menos nos sedujo la inteligencia de alguno de los candidatos.
Margarita y el Bronco actuaron perfectamente su papel, el de distraer. Ellos sólo están para llenar un lugar y atacar para beneficiar a su respectivo aliado.
Creo que Meade tiene mucho más que dar, pero la losa que trae en la espalda como representante del PRI y el gobierno de Peña Nieto es demasiado pesada para sacudírsela. Tendrá que buscar una salida y un rompimiento pronto, si es que quiere figurar.
Ricardo Anaya se mostró fresco y con una ofensiva bien definida pero las propuestas fueron opacadas por su afán de acabar con Meade y arrebatarle algunos puntos a López Obrador. Le faltó mostrar personalidad individual, se le seguirá viendo como un aspirante que está a más de 10 puntos por debajo de Andrés Manuel.
Quien de plano no mostró su empuje fue López Obrador. Sus propuestas fueron las mismas de hace 18 años y ante las preguntas de por qué se había aliado con personales señalados de corruptos, optó por el silencio.
Esos señalamientos están en la opinión pública y en gran parte de la sociedad. Ya no queremos un presidente que se esconda cuando los ciudadanos queramos respuestas.
Nunca más un presidente que ante una Casa Blanca, se quede callado.
Nunca más un presidente que ante un socavón, se quede callado.
Nunca más un presidente que ante señalamientos de corrupción en su gobierno, se quede callado.
Es de destacar el innovador formato del debate producto del esplendido trabajo del Consejero del INE, Benito Nacif, que permitió que la periodista Azucena Uresti destacara por encima de Denisse Merker y de Sergio Sarmiento.
El segundo encuentro será el próximo 20 de mayo en la ciudad de Tijuana y según nos han informado, un grupo de ciudadanos les harán preguntas a los aspirantes.
Ante los pobres resultados que mostraron los tres candidatos y los dos pseudos -independientes les propongo una nueva estrategia: basen sus planes en responder, en decir lo que la gente quiere saber, eso destruirá al oponente y hará que muestren una verdadera personalidad.
Claro que nos gusta el show y el ataque, pero ya estamos hartos de ocurrencias y de que se disputen el puesto del más corrupto, aunque nos digan que cortarán las manos a los malos.
@agsarubbi
