lunes, marzo 25, 2019



Órganos autónomos

febrero 18, 2019
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Algo tiene de razón el Presidente Andrés Manuel López Obrador en torno a los órganos autónomos en México.

Se confundió la autonomía con el manejo de intereses disfrazado de independencia.

Así, en cada área se impusieron en los institutos autónomos a representantes de empresas, de sectores económicos, de poder fácticos y de los propios partidos políticos.

Especialistas podrían denunciar que en el IFT existen intereses de Televisa o de TV Azteca, o quizás de Carlos Slim; en la Comisión Reguladora de Energía, de empresas del sector.

El caso más descarado es el INE, donde sus Consejeros son propuestos y aceptados por los partidos políticos.

Ellos, están a la disposición y defensa de los partidos políticos.

En la campaña para lograr la candidatura independiente lo constaté, no hay espacio para ningún tema que no sea el que le interese a los partidos políticos.

Pero López Obrador pega con la mano izquierda pero no muestra lo que hace su derecha.

Mientras denuncia que hay intereses metidos en órganos autónomos, propone amigos, cuates e incondicionales en la Suprema Corte de Justicia, en la Comisión Reguladora de Energía y hasta en el gobierno federal.

Ya es una tendencia de López Obrador que cada vez que se da una vacante en la Corte propone a la esposa de su amigo y constructor Rioboo.

En el gobierno, se aceptan amigos sin preparación sólo por ser amigos del rey.

El Presidente no tiene calidad moral para hablar de los intereses que conforman los órganos autónomos, no por lo pronto cuando siempre ha encabezado un movimiento político donde “su dedito” es el que ordena.

¿Cambiarán los institutos autónomos? Quizás si, pero se ocuparan por sus amigos, cuates y aliados.

El país no cambia porque los usos y costumbres políticos son los mismos, sólo que ahora está pintados de guinda morena.

@agsarubbi

 

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