Sin lugar a dudas, el tener Congruencia es de lo más importante para los seres humanos, y con mucha más razón, para los que se dicen “políticos”. Porque aquel que no hace lo que dice, es como un cero a la izquierda.
LOS SUEÑOS DE E INCONGRUENCIAS DE FAYAD
De acuerdo a lo publicado en EMEEQUIS el 23 de junio del 2023, nos enteramos que, en agosto de 2022, Omar Fayad decía que su nuevo encargo sería ser “embajador del priismo” de su estado y se comprometía a recuperar los 524 mil 139 votos que obtuvo, seis años antes, para ganar la gubernatura frente a Francisco Xavier Berganza. Anunciando que haría lo que no hizo en la campaña que acaba de terminar y con la que su partido perdía una posición emblemática.
Esas declaraciones llamaron la atención, dado que Omar Fayad no movió un dedo en apoyo de Carolina Viggiano, la abanderada del PRI-PAN-PRD. Por lo que sus ofrecimientos al futuro no tenían sentido alguno, pero ilustraban el extravío de un político que no estuvo a la altura de las circunstancias en las que le tocó desempeñarse.
Y es que, desde los primeros días de las campañas, Fayad optó por viajar a Barcelona y por mostrar sus dotes de Deejay. Mientras los priistas trabajaban para contener lo que fue una elección de estado, con ataques permanentes desde Palacio Nacional y con campañas de descalificación y de violencia de genero contra la candidata, Carolina Viggiano, el gobernador Fayad perfeccionaba sus dotes para el karaoke.
Sin un solo gesto de solidaridad con su compañera de partido, a sabiendas de que Morena estaba desplegando toda una operación para arrebatarles la gubernatura y que se estaban usando todas las malas artes. Inclusive el INE concluyó que Viggiano estuvo expuesta a campañas sucias como ninguna otra candidata o candidato.
Con sus acciones, Fayad, incumplió con el principal deber de un gobernante, que es el de buscar mantener el poder para su partido. Es como el juego de los relevos, donde cada tramo de la carrera es relevante y vital para los subsiguientes. Así lo hicieron sus antecesores, quienes tuvieron que esforzarse. ¿Qué hicieron los antecesores? Dar resultados en su gestión y comprometerse a la defensa de un legado, donde se tienen que asumir debilidades y al mismo tiempo potenciar las fortalezas.
Porque, las elecciones son una suerte de referéndum y por eso es importante que todas las piezas políticas actúen en sintonía o, cuando menos, en la misma dirección. En política, ya debiera saberse, se trabaja con realidades, no en el horizonte de quimeras y de cuestiones que no van a ocurrir.
FAYADFAYAD Y SU RENUNCIA AL PRI
Hace unos días, Omar Fayad el hoy exgobernador de Hidalgo, que por cierto su partido el PRI en coalición con PAN y PRD, perdieron las elecciones estatales en el 2022 ante Morena, salió con que renuncia al PRI, cuando se le ha acusado de entregar el estado a López y que por ello será Embajador de México en Israel.
Es por ello que al anunciar Fayad su renuncia al PRI, del que afirma dejar 40 años de militancia porque ya no había espacio para él. Y obviamente en su carta, no hay autocrítica alguna. Para él seguramente la elección estatal del 2022, que perdió, nada negativo hubiere ocurrido, cuando la realidad es que fue una derrota muy fuerte para el PRI.
Y acorde a la realidad, se destaca en EMEQUIS, Fayad dejó el PRI desde el momento en que decidió trabajar para otro partido, cuando sus negligencias y sabotajes ayudaban al avance de Julio Menchaca y ya perfilaban la posibilidad de la alternancia, de algún modo relativa porque el actual gobernante tuvo una carrera más que destacada en el priismo de Hidalgo.
Fayad creyó que el gobernador Menchaca y el presidente López Obrador le pagarían sus servicios. Hasta ahora no ha ocurrido así, porque varios de sus colaboradores están bajo investigación por acusaciones de corrupción y en Palacio Nacional le han dado largas a la posibilidad de nombrarlo embajador o cuando menos cónsul.
Por eso, quizá, es que dio un paso más temerario y le encargó a Julio Varela Piedras el terminar de golpear la PRI. De ahí viene la renuncia de todos los diputados y de algunos funcionarios del partido a su militancia. Varela Piedras, con la doble cachucha de líder de los priistas en Hidalgo y de presidente de la gran comisión del Congreso operó para que se hicieran efectivas las defecciones.
Un regalo para Menchaca, porque le otorgan ocho posiciones legislativas y una ofrenda para el presidente López Obrador, para ver si así se anima en ordenar que cesen las indagatorias y que le den trabajo a Fayad.
En el fondo, el ex gobernador de Hidalgo ha superado a sus colegas de Sinaloa, Campeche y Sonora, porque entrega un paquete completo, con legisladores incluidos. Si por él fuera, hasta los edificios estatales del PRI los endosa.
Es una vergüenza, por supuesto, porque a quienes desanima es los votantes, que de modo genuino respaldaron un proyecto y que ahora observan, atónitos, una especie de traspaso, como si se tratara de una tienda de abarrotes.
Así la cruda realidad de Omar Fayad respecto a la elección estatal en el 2022 que su partido perdió la gubernatura y que no conforme con su actuar en esa elección y además con la corrupción de su administración, cínicamente afirmaba que quería ser candidato a la Presidencia de la República en el 2024. Quizás lo único que consiga es algún papel de tercera, en una telenovela de Televisa. La falta de Congruencia, tarde que temprano cobra la factura.




