Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN), adscrito al Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indicó que en el mundo no existe algún código naranja o rojo de alertamiento sísmico.
Ante los sismos ocurridos durante enero en Michoacán, Guerrero y Oaxaca, que en redes fueron considerarlos como la antesala de un gran terremoto, la jefa del SSN reiteró que los eventos sísmicos no se pueden predecir.
Explicó que dichos sismos se deben a que “nuestro territorio es muy amplio y se encuentra en un sitio complejo, con diferentes fallas geológicas y contactos de placas tectónicas, lo que abre la posibilidad de que se presenten de manera simultánea varias secuencias y en diferentes partes. En concreto, México es un país sísmico”.
Agregó que las secuencias de réplicas implican un temblor principal de cierta magnitud y otros subsecuentes de menores magnitudes, que poco a poco disminuirán su frecuencia, por lo que remarcó que no se puede predecir cuándo ocurrirán o dónde se presentará una secuencia.
La universitaria indicó que no se sabe cuánto durarán estas secuencias, pues “algunas duran días, incluso meses o años, lo importante es informarse sobre la evolución de su comportamiento”.
