sábado, octubre 20, 2018



Me siguen robando

No solo a nivel de Presidencia se vive el triunfo de Morena. No sólo es López Obrador. Aquí en la Ciudad de México también debemos de prender los focos para revisar y analizar lo que está proponiendo Claudia Sheibaum, futura jefa de gobierno.

Y es que la capital del país también pesa para cambiar el rumbo de México. Lo que sucede en esta gran ciudad es fundamental para el desarrollo de la nación.

Mientras se ha establecido ya un grupo que coordinará la transición entre el gobierno que se va, que es del PRD, al que llega, que es el de Morena; enemigos políticos que pronto mostrarán las garras, en el antiguo DF nada ha cambiado.

Y como vemos, nada cambiará.

La transición será dura, ya ha dejado dos primeras bajas, la del jefe de la policía, Hiram Almeida y el derrumbe de una fachada de la plaza Artz en el sur de la ciudad.

Estos dos sucesos están marcando el paso al gobierno de Claudia Sheibaum. Son dos asignaturas que de antemano tendrá que atender la nueva gobernante capitalina, porque ambos son dos de los pendientes de esta ciudad: la seguridad y las construcciones irregulares.

El primero es quizá el más alarmante. Desde hace ya varios años, la Cuidad de México es una de las capitales más inseguras no sólo del país, sino del mundo.

Es muy fácil ser víctima de algún delito en alguna calle de esta urbe. Y al delito le sigue la impunidad. Un binomio que ubican a la CDMX como una de las peores para vivir.

De manera personal, nuevamente fui víctima de la delincuencia. En noviembre de 2017 me robaron todo mi equipo de trabajo, desde el celular, pasando por la computadora y una cámara. En el pasado mes de junio, en el estadio azteca me robaron nuevamente mi celular y en este mes que corre, el de julio, los espejos de mi auto. Una historia de anécdotas diarias que señalan a esta ciudad como un lugar del delito.

El otro problema es el de las construcciones irregulares, donde han proliferado las unidades habitacionales con decenas de pisos en un terreno netamente sísmico. Sin embargo, el verdadero problema es el uso de materiales chafas que se usan o la falta de planeación que provocan accidentes como el de la plaza Artz, siempre protegidos por las autoridades.

Esta ciudad es un circo decía la Maldita Vecindad y ese circo se está convirtiendo muy pronto en un escenario del miedo por la inseguridad y la irresponsabilidad de gobiernos y constructores.

A la escena viene una nueva directora, veremos si dirige o simplemente actúa.

@agsarubbi

 

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