domingo, 11 de octubre de 2026.

Los fracasos de López : el AIFA

De Frente Y Claro

Carlos Aguila Franco

LOS FRACASOS DE LOPEZ: EL AIFA

Por enésima vez que tocamos el tema de las autollamadas por López, “obras prioritarias”, la cruda realidad es que de cualquiera de ellas que se comente, todas van de mal en peor. Ayer abordamos el tema de la refinería Dos bocas y hoy continuamos con el AIFA.

En ese tenor se encuentra el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y al respecto El Universal difundió el 24 de agosto del 2026, “Mega obras, bajo la lupa; a 4 años de operar, AIFA incumple metas y su costo se disparó”. Dándose a conocer que este aeropuerto que fue construido en la base militar de Santa Lucía, como la alternativa insignia para solucionar los problemas de congestión del espacio aéreo capitalino, no ha logrado su cometido.

Llamando la atención en lo publicado, que después de cuatro años de entrar en funcionamiento, sus reportes financieros nos revelan que, a pesar de que su costo original se elevó 53% más de lo presupuestado, sigue requiriendo de subsidios federales para poder mantener su viabilidad, en tanto que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) retiene la mayor porción de la demanda de pasajeros.

AUMENTO EN SU COSTO

Importante recordar que la inversión inicial para el capricho de López al cancelar el aeropuerto que se construía en Texcoco, fue una inversión estimada de 75 mil millones de pesos, pero, al igual que sucedió con sus otras “obras prioritarias”, su costo subió hasta 115 mil millones entre los años 2019 y 2022, representando un incremento superior a 53%.

De esta manera, en 2019, gastaron 32 mil 247 millones, en 2020, 31 mil 102 millones en 2021, 38 mil 122 millones de pesos, concluyendo en 2022 con 13 mil 529 millones de pesos.

SUBSIDIOS

Pero lo preocupante no es solamente que haya costado más de 53% adicional, sino los subsidios que el gobierno federal le ha tenido que dar año con año, porque los ingresos generados por el AIFA, son insuficientes para cubrir sus costos fijos y de mantenimiento. Razón por la cual, se le han tenido que inyectar más de 5 mil millones de pesos bajo el concepto de Subsidio de Operación.

Durante la fase final de su construcción, en el 2022, el AIFA inició operaciones con mil 370 millones de pesos en subsidio, el cual, en 2023, aumento a mil 620 millones, y en 2024 llegó a mil 53 millones,bajando en 2025 a 924 millones, y para 2026 a 744 millones de pesos.

Y si sumamos los recursos que costaron su construcción con los subsidios operativos, resulta que se han gastado 120 mil 711 millones de pesos, lo que muestra su fracaso, ya que sigue absorbiendo recursos fiscales directos sin alcanzar la autosuficiencia financiera.

BAJO NIVEL DE USUARIOS

De acuerdo a los datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) nos muestran que el volumen de pasajeros atendidos por el AIFA, continúa debajo de las metas planteadas, así como una asimetría contra los atendidos por el AICM.

Ya que el AIFA programó una meta en 2026 de mover 8.3 millones de pasajeros; pero, en los primeros seis meses del año, solamente logró 3.4 millones de personas con todo y Mundial.

Eso a pesar de que desde el 2024, ajustaron sus metas a la baja, ya que originalmente buscaban llegar a 10 millones de pasajeros y la bajaron a 6millones, llegando únicamente a 6.3 millones.

En tanto durante ese mismo periodo, el AICM atendió a 13 millones 326.7 mil viajeros nacionales, y el AIFA 3 millones 442 mil usuarios, que representa el 25.8% del volumen manejado por el aeropuerto Benito Juárez.

Preocupante estimado lector, que esa brecha sigue profundizándose en el mercado de pasajeros internacionales, ya que el AICM movilizó 8 millones 628.5 mil personas de enero a junio de 2026, y el AIFA 181 mil 400 viajeros, indicando que el Felipe Ángeles capta solamente el 2.1% del tráfico internacional que usa la terminal capitalina.

Lo que representa en términos globales de pasajeros, que el AICM coordinó 21 millones 955 mil 200 viajes contra 3 millones 623.4 mil del AIFA, situando la operación total de pasajeros de Santa Lucía, en 16.5% respecto a su contraparte central.

TRANSPORTE DE CARGA

En el mismo tenor, respecto al transporte de carga, el AIFA contribuyó a reducir las operaciones de carga pesada en el AICM, pero sin olvidar que fue a fuerza, debido a los decretos gubernamentales que restringieron de forma obligatoria dichas operaciones en el Benito Juárez.

De carga doméstica, el AICM registró 26 millones 404 mil toneladas, frente a 3 millones 191 mil del AIFA; en tanto de la carga internacional, el AIFA capitalizó la migración forzada de aerolíneas al operar 199 millones 278 mil unidades contra 96 millones 690 mil del AICM, lo que equivale a 206.1% del volumen capitalino. Posicionando al AIFA como un nodo logístico de mercancías externas,más que como un centro de conectividad para pasajeros de gran escala.

SIGUE LA SATURACIÓN AÉREA

Si bien el proyecto importante era contra restar la saturación del AICM, al realizarse el análisis costo-beneficio, no logró resolver el AIFA, ese problema de la saturación aérea en vuelos de pasajeros que persistía en la CDMX.

Y es por ello que el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, continúa trasladando el mismo volumen de pasajeros que movía desde 2022, cuando se construyó el AIFA, que es alrededor de 45 millones anuales de viajes nacionales e internacionales.

Resultando que ese problema vino a resolverse de manera parcial, por otra estrategia, al tener que aplicar el gobierno federal, reducciones forzadas al tope de operaciones permitidas en el aeropuerto capitalino. Ello mediante decretos se redujo el límite de operaciones de 52 a 43 por hora.

Debido a ello, las empresas de aviación comercial tuvieron que modificar sus flotas introduciendo aeronaves con mayor capacidad de asientos, por lo que el volumen de usuarios anuales no se desahogó. Continuando la aglomeración de personas en las instalaciones del AICM.

Resultando que, a la fecha, los edificios de las terminales 1 y 2 del AICM siguen operando al límite de sus capacidades físicas, y el AIFA continúa funcionando con subsidios, sin la posibilidad de lograr su autonomía presupuestaria.

Preocupante estimados lectores, que esa sea la cruda realidad del AIFA, que al igual que sus demás obras prioritarias de López, se les tenga que subsidiar para que sigan “funcionando”, siendo un barril sin fondo tirándose miles de millones a la basura.

¿Usted que piensa estimado lector, deben continuar “funcionando”?

 

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