La educación como motor de crecimiento
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
Es bien sabido que la educación además de ser un derecho humano, es la base fundamental del crecimiento de un país y la mejor herramienta para combatir las desigualdades; penosamente en los últimos años los retos en este ámbito han sido cada vez mayores, y tal parece que, en lugar de generar cada vez más oportunidades, lo que se estáreforzando es la desigualdad, como bien lo ha señalado la Organización de las Naciones Unidas desde finales del 2022.
Este año 2026 se ha destacado por presentar una crisis educativa global sin precedentes, como consecuencia de las escasas e insuficientes políticas educativas orientadas a lograr una educación de calidad, implícitas en el ODS-4. Si a estas condiciones se suman décadas de baja inversión y problemas estructurales, como el hecho de que la inversión en educación es de 55 dólares al año por estudiante en los países con ingresos más bajos, frente a los 8532 en los más ricos, el resultado se traduce en una barrera que impide lograr el cumplimiento de este derecho fundamental.
Sin embargo, hay evidencia de que en un gran número de casos el problema no está en la cantidad, sino en la calidad, ya que en se ha documentado que, enalgunos países, el 70% de niños y niñas no tienen las competencias mínimas adquiridas en sus respectivos niveles educativos para leer y comprender un texto simple; siendo lo más preocupante que no ocurre solamente en países de bajos ingresos.
Sin una educación de calidad, niñas, niños y adolescentes enfrentan grandes barreras para acceder a un empleo en el futuro, mejorar sus ingresos y cumplir sus sueños. También tienen mayor riesgo de experimentar resultados adversos en salud y menores oportunidades de participar en las decisiones que les afectan, lo que limita su capacidad para construir un mejor futuro para sí mismos y para sus comunidades.
Naturalmente que estas necesidades no atendidas en educación se traducen en menos oportunidades de futuro para toda una generación, lo cual apremia ahacer frente a los retos que nos pone por delante el presente: una generación poco preparada puede comprometer el futuro de toda la humanidad.
Y cada niño fuera de la escuela es una oportunidad perdida, lamentablemente en México, el derecho a la educación aún no es una realidad para todos.
Aunque la legislación establece el derecho a una educación pública, gratuita y obligatoria para niñas, niños y adolescentes de 0 a 18 años, persisten diversos desafíos que impiden que la educación en México sea el motor de la reducción de la pobreza y la cohesión social. Los dos principales desafíos persistentes en educación y que están estrechamente vinculados, son las trayectorias educativas incompletas y los bajos logros de aprendizaje. En términos de continuidad, solo 56 de cada 100 niñas y niños que inician la primaria terminan la educación media superior sin repetir ni abandonar (SEP, 2025).
Estas brechas educativas y los bajos logros de aprendizaje tienen sus comienzos desde la educación preescolar y la primaria, continúan y se acumulan a lo largo de la secundaria; generando un rezago educativoque afecta negativamente el concluir los estudios,limitando también las posibilidades y oportunidades de cada niña, niño y adolescente, hoy y en el futuro.
Con base en datos de la UNESCO 2023 (lo más recientes hasta la fecha), los principales retos que enfrenta el sistema educativo a nivel global son:
1. Garantizar una educación de calidad y accesible para todo el alumnado, debido a que la alarmante cifra de que 272 millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes están en la actualidad fuera del sistema educativo. Que quienes sí están integrados en el sistema educativo tampoco se puede asegurar el éxito educativo, debido a los preocupantesbajos niveles de comprensión lectora y de matemáticas a nivel global, algo agravado en poblaciones vulnerables; y que el analfabetismo sigue siendo un lastre para más de 739 millones de jóvenes y adultos que no saben leer ni escribir.
2. Mejorar la formación y las condiciones del profesorado, ya que constituye la clave para garantizar la educación de calidad e inclusiva, se requiere estar capacitado para incentivar el aprendizaje continuo. Por esto, la formación para el profesorado es fundamental para empezar a transformar la educación, recordando que es fundamental subsanar el déficit global de docentes, estimándose que faltan 69 millones de docentes en todo el mundo para lograr una educación de calidad para todos y todas en 2030.
3. Crear escuelas seguras, inclusivas y libres de violencia, convertirlas en espacios seguros y saludables en los que no exista la violencia, el estigma o la intimidación, y que promuevan la salud física, mental, sexual y reproductiva.
Tomando en consideración también que este año 2026 se han presentado continuamente situaciones de desplazamientos forzados, por lo que se requiere garantizar el derecho a la educación en todo sistema educativo que aspire a ser justo e igualitario.
4. Reducir la brecha digital y avanzar hacia una educación híbrida e inclusiva, la pandemia aceleró el aprender a utilizar la tecnología de una manera más eficiente y productiva de lo que se estaba acostumbrado, por lo tanto, se necesita tener presente la dimensión digital del alumnado, incorporando incluso los formatos híbridos para facilitar el acceso a la educación en cualquier tipo de situación.
Recordar que la brecha digital no es, solamente un tema de acceso a dispositivos o a conectividad;incluye la capacidad de utilizar tecnología para enseñar, aprender o comunicarse. Reducir esta brecha necesita invariablemente la participación del Estado, que a través de políticas públicas garanticen un acceso universal a Internet, así como de tecnología adecuada y modelos de financiación que permita también a las familias más vulnerables acceder a tecnología educativa.
Y una vez garantizado el acceso, promover dar un uso realmente pedagógico a esa tecnología. No es suficiente con pasar todo de papel a digital, sino que las metodologías deben adaptarse a nuevas formas de estudio y aprendizaje.
Si se toma conciencia de que la educación es un asunto de todas y todos, en donde el Estado es el principal responsable de garantizar que el derecho a la educación se cumpla para todos los niños y niñas en México, implicando mayor inversión pública en educación de calidad, sistemas robustos de monitoreo y políticas y programas que lleguen a quienes más lo necesitan, toda la sociedad mexicana tiene un papel en la defensa del derecho a la educación. Las organizaciones, comunidades, madres, padres y cuidadores, estudiantes y comunidad, pueden dar seguimiento a que se cumplan las políticas, impulsar la participación comunitaria y tender puentes para que apoyos y soluciones lleguen a quienes enfrentan más barreras. Su voz es el elemento principal para exigir escuelas seguras e inclusivas. para que ninguna niña, niño o adolescente se quede atrás, ya que lamentablemente sin estas condiciones, las brechas difícilmente se cerrarán.




