Por primera vez en la historia democrática del país, seis ciudadanos sin filiación partidista y sin un voto definido realizarán cuestionamientos a los candidatos presidenciales en el segundo debate, a celebrarse el 22 de mayo, en la Universidad de Baja California en Tijuana.
El Instituto Nacional Electoral (INE) contratará una agencia de opinión pública para seleccionar a 600 personas que asistirán como público al segundo encuentro, y de ese universo, seis tendrán la oportunidad de preguntar a los aspirantes.
Los 600 ciudadanos serán residentes de Tijuana y se seleccionarán mediante una muestra aleatoria, con el objetivo de el grupo sea representativo de las expresiones sociales de esa zona fronteriza.
Como un segundo filtro, la agencia contratada por el INE realizará entrevistas, donde seleccionará a los 42 ciudadanos que entrarán al set de televisión y estarán frente a los cinco candidatos presidenciales. Los restantes podrán asistir como público en una zona alterna.
Un requisito para elegir a quienes estarán en el set de la Universidad Autónoma de Baja California es que tengan altas probabilidades de asistir al debate y a una sesión informativa.
Respecto a las seis preguntas, entre los 42 ciudadanos presentes se elegirán aleatoriamente a quienes realizarán los cuestionamientos, mismos que darán pie a la discusión de candidatos en cada segmento.
