El Gobierno de Estados Unidos ya presentó ante México una queja formal por la política energética del Gobierno Federal.
De acuerdo con la Representación Comercial del Gobierno de Joe Biden, Estados Unidos ya solicitó consultas para resolver disputas, un primer paso en un proceso que podría conducir a represalias.
Estima que México beneficia a la empresa pública Comisión Federal de Electricidad (CFE) y a la empresa productiva del Estado Petróleos Mexicanos (Pemex), “en detrimento de firmas estadounidenses e impide el desarrollo de la energía limpia”.
“Hemos expresado repetidamente serias preocupaciones sobre una serie de cambios en las políticas energéticas de México y su consistencia con los compromisos de México bajo el T-MEC”, señaló la embajadora Katherine Tai.
“Estos cambios de política afectan los intereses económicos de EE. UU. en múltiples sectores y desincentivan la inversión de los proveedores de energía limpia y de las empresas que buscan comprar energía limpia y confiable. Hemos tratado de trabajar de manera constructiva con el gobierno mexicano para abordar estas preocupaciones, pero, lamentablemente, las empresas estadounidenses continúan enfrentando un trato injusto en México. Buscaremos trabajar con el gobierno mexicano a través de estas consultas para resolver estas preocupaciones para avanzar en la competitividad de América del Norte”.
“Las políticas de México han cortado en gran medida las inversiones estadounidenses y de otros países en la infraestructura de energía limpia del país, incluidos pasos significativos para revertir las reformas que México realizó anteriormente para cumplir con sus objetivos climáticos en virtud del Acuerdo de París”, agrega Estados Unidos.
“Los cambios de política de México amenazan con expulsar la innovación del sector privado del mercado energético mexicano. Para alcanzar nuestros objetivos económicos y de desarrollo regional compartidos y los objetivos climáticos, las cadenas de suministro actuales y futuras necesitan energía limpia, confiable y asequible”




