Entornos de aprendizaje seguros: prevenir y atender las violencias en las escuelas
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
Como es bien conocido, los entornos o ambientes escolares idealmente deben ser considerados lugares seguros para las y los estudiantes, así como también para el personal docente y de apoyo que ahí colaboran. Si embargo, la realidad nos muestra que existen diferentes tipos de violencias dentro de los centros educativos.
Comencemos por explicar qué es la violencia escolar
La violencia escolar es un fenómeno muy extendido, que existe en todos los países y afecta a un gran número de niños y adolescentes; se refiere a todas las formas de violencia que dentro o fuera de las aulas, en los alrededores de las escuelas, así como en línea y otros entornos digitales. Abarca cualquier tipo de agresión física, verbal, psicológica, social o digital que ocurre dentro del entorno educativo. Puede darse entre alumnos (acoso o bullying) o por parte del personal docente y administrativo (maltrato escolar).
De acuerdo con estimaciones realizadas por la UNESCO, “cada mes, uno de cada tres alumnos sufre acoso escolar en todo el mundo. Más del 36 % de los alumnos se ve envuelto en peleas físicas con sus compañeros y casi uno de cada tres ha sido agredido físicamente al menos una vez al año.El ciberacoso es un problema cada vez mayor, que afecta a uno de cada diez niños”. Si bien todavía es compleja la recopilación de datos sobre la violencia sexual o de género en las escuelas, cálculos recientes señalan que una de cada cinco niñas y uno de cada siete niños han sufrido algún tipo de violencia sexual durante la infancia, lo que apunta a una alta incidencia de violencia sexual en las escuelas y sus alrededores, considerando también, que todavía existen países donde el castigo corporal en la escuela no está totalmente prohibido o erradicado.
Particularmente en México, las estadísticas recientes muestran un incremento constante en los reportes de agresiones físicas y acoso escolar en los niveles de educación básica y media superior.
Cuáles son los tipos de violencias escolares más frecuentes. –
Entre las causas y factores de riesgo se identifican:
Es indispensable tener presente que la violencia escolar, en todas sus formas y variantes, puede llegar a tener consecuencias graves y duraderas en la salud física y mental de los alumnos, en sus resultados educativos y, por ende, en su futuro. Los estudios sobre el tema han demostrado que existe una correlación entre el acoso escolar, el ambiente escolar y las bajas calificaciones en las pruebas estandarizadas, y que el acoso escolar puede ser uno de los principales factores que influyen en el bajo rendimiento académico.
Debido a su impacto en el aprendizaje, la violencia escolar no solo debe ser considerada como una cuestión relacionada con los derechos de los niños, sino que también conlleva importantes costos para los sistemas educativos si no se aborda adecuadamente, y se buscan mecanismos de solución a corto plazo.
Cabe señalar que el acoso escolar se también seasocia en gran medida con dolores de cabeza, problemas de sueño, depresión y pensamientos suicidas, así como con la presencia de comportamientos de riesgo: consumo de drogas, tabaquismo, consumo de alcohol. La violencia sexual entre los adolescentes también puede conducir a un mayor consumo de sustancias adictivas, depresión y embarazos no deseados.
Demostrado está que experimentar actos de violencia durante la infancia también conduce a una mayor probabilidad de cometer actos violentos en la edad adulta.
Prevención y Atención de la Violencias. –
Actualmente existen Protocolos de actuación, corresponde a las instituciones educativa implementar las recomendaciones señaladas en las guías oficiales (Escuela Libre de Violencia) para para detectar, notificar, intervenir y dar seguimiento a cualquier tipo de agresión física, psicológica o digital.
Igualmente importante es brindar educación emocional, para fomentar el diálogo, la inclusión y la resolución pacífica de conflictos entre la comunidad escolar.
Buscar la participación activa que involucre a docentes, padres de familia y testigos pasivos para romper el ciclo del silencio y la normalización de las violencias.
El conocimiento y aplicación de estos Protocolos de Atención permiten la detección inmediata de la situación de violencia o acoso escolar por parte de cualquier miembro del personal o testigo.
Es fundamental intervenir y frenar el acto de agresión al momento y proteger de forma prioritaria a la víctima.
Notificación y registro es otro paso indispensable. Informar a las autoridades del plantel y documentar los hechos de manera formal y confidencial.
Y naturalmente, realizar un seguimiento para evitar larepetición de las violencias, brindando apoyo psicosocial y aplicando medidas restaurativas para evitar que el problema vuelva a ocurrir.




