El rol actual del docente en la educación disruptiva
Es necesario aprender a navegar en un océano de
incertidumbre a través de archipiélagos de certeza”
Edgar Morin
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
Hablar de educación disruptiva, se refiere al hecho de romper con el modelo tradicional de enseñanza-aprendizaje que durante mucho tiempo se basó en memorización por parte de los estudiantes, así como“clases magistrales” brindadas por las y los docentes, y que todavía se observa en algunos centros escolares. La educación disruptiva ubica al estudiante en el centro del proceso, fomentando así el pensamiento crítico y la adquisición de habilidades prácticas, con apoyo de la tecnología y el “aprender haciendo”; un cambio que se considera necesario y urgente porque es inviable continuar con sistemasanacrónicos, anclados en el siglo pasado y que no responden verdaderamente a las necesidades de la era digital actual.
Este concepto surge como respuesta a los límites de la enseñanza tradicional, especialmente frente a los retos de la sociedad del conocimiento. A diferencia de las metodologías convencionales, centradas en la transmisión de información, la educación disruptiva busca terminar con esquemas rígidos y construir un aprendizaje flexible, personalizado y conectado con la realidad del estudiante, adaptando el ritmo, estilo e intereses de cada estudiante, y con la integración de la tecnología, el uso de plataformas digitales, inteligencia artificial y metodologías en línea se busca crear experiencias inmersivas.
Hoy en día, la educación disruptiva se encuentra estrechamente vinculada al desarrollo de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, la realidad aumentada y el metaverso, que permiten nuevas formas de enseñar y aprender, cada vez más personalizadas y accesibles.
Desde luego, el rol del docente deja de ser una figura autoritaria de transmisión de datos para convertirse en un guía o colaborador, por lo que se considera que el profesorado actual no puede ni debe permanecer al margen de las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para profundizar en transformaciones metodológicas.
Cabe mencionar que las innovaciones disruptivas en el aula se requieren que partan del mapa conceptual del alumnado como constructor de su propio aprendizaje y conocimiento, otorgando gran importancia al respeto de los ritmos personales de aprendizaje, proponiendo el uso de un currículo abierto que garantice el acceso de todo el alumnado a una formación completa, que le permita crecer personal y académicamente.
De este modo, parte de la labor de las y los docentes para implementar un proceso de educación disruptiva se ubica en propiciar espacios que generen nuevas experiencias en el alumnado; establecer relaciones profesionales cercanas con las personas con quienesse colabora y estar abiertos constantemente a transformar los espacios, horarios, la metodología, la forma en que se organizan los aprendizajes durante laclase, permitiendo así que puedan generarsetransformaciones importantes e innovadoras que faciliten la construcción del conocimiento.
Si se reflexiona sobre la importancia de la labor docente, entendiendo que transita de ser solamente un transmisor de información a un guía y mediador del aprendizaje, queda claro que dentro de sus funciones primordiales están diseñar experiencias interactivas que fomenten el pensamiento crítico, actuar como mentor emocional y adaptarse a las necesidades tecnológicas y sociales de los estudiantes.Recordando lo establecido por la propia UNESCO en su Informe Mundial sobre el Personal Docente (2024), en el que menciona que “los docentes son un actor clave para la transformación educativa, por lo que los sistemas que logran mejores resultados son aquellos que reconocen a los docentes como el corazón de la escuela, como agentes activos de cambio”.
Es necesario revalorar la enseñanza como una práctica ética que demanda conocimiento pedagógico, compromiso emocional, trabajo en equipo, sensibilidad intercultural, apertura al aprendizaje continuo y capacidad para innovar. Es por ello que la labor actual del docente va más allá de enseñar: interpreta el contexto, conecta con sus estudiantes, moviliza a las familias, responde a la diversidad y lidera en entornos cada vez más desafiantes, es un articulador entre la escuela y la comunidad.
Queda perfectamente claro que la figura actual de docente continúa siendo el pilar fundamental para desarrollar e implementar una educación disruptiva, pues ellos constituyen el medio a través del cual los alumnos pueden alcanzar el conocimiento mediante el aprendizaje, la orientación, a través de su continua y ardua labor día con día comparten y expanden el arte de enseñar. En una sociedad tan dinámica como la que se vive, en la cual todo se mantiene en constante cambio, la educación también requiere modificaciones que lleva a cambiar la forma de interactuar, y desde luego, la manera en la que se aprende.
Es importante resaltar que la educación disruptivatambién muestra algunos puntos a considerar,valorando así el tipo de comunidades educativas en donde se desee implementar ya que puede profundizar la desigualdad social cuando no todos los estudiantes tengan acceso a computadoras o internet. Igualmente, requiere que docentes y alumnos se adapten a nuevas dinámicas, lo que a menudo genera resistencia, falta de motivación o un bajo rendimiento temporal mientras se asimila el cambio.
Los docentes acostumbrados a métodos tradicionales y sistemas de evaluación rígidos a menudo muestran rechazo ante estos enfoques, lo cual puede dificultarsu implementación institucional.
De la misma manera, hay que ser cuidadosos para no caer en el uso excesivo de entornos virtuales, pues representa un probable riesgo de disminuir la interacción cara a cara, lo que puede afectar el desarrollo de habilidades sociales y el trabajo colaborativo en persona.




