domingo, octubre 13, 2019



El pasado es el culpable

 

Son siete meses en el poder y siete meses de echarle la culpa a los gobiernos anteriores, especialmente a los panistas.

López Obrador celebró ya un año de su triunfo en las urnas. Desde entonces gobierna a este país y la frase que más ha repetido es la de “nos heredaron problemas que siguen afectado la vida de los mexicanos”.

Y en parte es cierto, los altos índices de delincuencia, de pobreza, de marginación, la falta de oportunidades para los mexicanos son problemas que no provocó el gobierno de la cuarta transformación.

Pero López Obrador esconde en su “pretexto” errores garrafales que ha cometido en su afán de mostrar su estilo de gobernar.

Cancelar la construcción del aeropuerto internacional de la Ciudad de México le causó una seria crítica de una parte importante de la sociedad. Si a todas luces ese proyecto tenía el sello de la corrupción, anularlo sin señalar culpables lo mostró como un mandatario que no mide consecuencias.

Correr a miles de burócratas para buscar ahorros lanzó a las calles a mexicanos que tendrán que buscar sustento en el comercio informal o de plano en la delincuencia. Porque es un hecho, el gobierno desparece plazas, pero no propicia la creación de empleos.

Tan sólo en el pasado mes de mayo, el IMSS registró una caída de 88.9 por ciento de plazas formalas.

Y así podemos referirnos a crisis de gobernabilidad con los estados por imponer un superdelegado que quiere estar por encima de los gobernadores. El nacimiento casi muerto de la Guardia Nacional, que no pudo ser militar y que ahora es rechazado por una Policía Federal que está sublevada.

Con Estados Unidos está completamente sometido. Actúa contra la migración para agradar a Donald Trump, traicionando todas sus posiciones como opción de izquierda.

En la economía, está enfrentado con capitales nacionales e internacionales. Canadá ha levantado el grito.

Estos problemas generados en sólo siete meses no son culpa de los gobiernos anteriores, sino de un estilo de gobernar basado en la dictadura de la mañanera.

López Obrador ha optado por la salida fácil, la de acusar sin embargo seguimos esperando las fórmulas casi mágicas que prometió para llegar a la Presidencial.

Sabemos que gobernar este país no es fácil, difícilmente podríamos esperar que un Presidente cambie a México de la noche a la mañana… pero tampoco deseamos que lo hunda más hondo de lo que estamos.

@gsarubbi

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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