Sin lugar a dudas una, sino la principal estrategia, que utilizo Amlo para ganar las elecciones de julio pasado, fue sacar al PRI del gobierno y con ello acabar con la gran corrupción que denuncia existe. Y esto sería parte de su Cuarta Transformación del país.
Pero para sorpresa obviamente de sus seguidores y de quienes votaron por él, resulta que Amlo está formando su gabinete con priístas, lo cual no lo informó en su campaña, no cumpliendo lo prometido, dado que ahí estarán enquistados al igual que la corrupción.
Importante también destacar que por 18 años, el hoy presidente electo, cuestionó y denunció el famoso “compadrazgo” que existía en el PRI a través del cual le daban cargos a sus amigos, o les pagaban favores de esa manera. Finalmente él está haciendo lo mismo, siendo la frase más exacta aquella de “el que al cielo escupe en la cara le cae”.
Y que mejor prueba al anunciar la Designación del priísta Ignacio Ovalle Fernández para hacerse cargo de Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX), para lo cual desaparecerá Diconsa y Liconsa, fusionándolas en este nuevo organismo, que de entrada obviamente y eso no lo menciona, creará más gastos al presupuesto, contradiciéndose en aquello de que él sólo habla de ahorros y ahorros.
No podemos dejar de señalar que esta creación de SEGALMEX, intentara ser casi una copia de lo que fue la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, más conocida como CONASUPO, de acuerdo a los comentarios que han surgido.
Por ello vale la pena recordar, sobre todo para los millennials que ni idea tienen, que CONASUPO fue creada en 1962 siendo Presidente Adolfo López Mateos, con la finalidad de comprar, almacenar, regular y entregar granos y despensas, principalmente el maíz, para la población de menos recursos en el país. Y que desapareció en 1999 por decisión del Presidente Ernesto Zedillo.
Aunque claro está, la diferencia entre CONASUPO y SEGALMEX, es que esta de nueva creación solamente realizará las tareas que llevaba a cabo Liconsa y Diconsa, que cuando funcionaba CONASUPO, eran dos de las 7 filiales que ésta tenía, por lo cual queda muy claro, que no le llega en nada, a las múltiples y enormes funciones de CONASUPO que fue creada por López Mateos, en lo que se denominó época de oro, del famoso desarrollo estabilizador, por cierto “casualmente” admirado por Amlo.
Determinante conocer la trayectoria del priista Ignacio Ovalle, quien será parte de la Cuarta Transformación con Amlo. Se desempeñó como secretario privado de Luis Echeverría Álvarez, presidente de México de 1970 a 1976. Posteriormente a la edad de 30 años, lo designan secretario de la Presidencia de entre ese grupo de jóvenes que Echeverría impulso a raíz de los hechos de octubre del 68, como Fidel Herrera, José Murat, Carlos Armando Biebrich y Beatriz Paredes, entre otros.
Posteriormente, a principios de 1977, siendo Presidente José López Portillo, lo nombra titular de la coordinación general del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (Coplamar), que tenía bajo su control el Instituto Nacional Indigenista (INI), posición que le permitió en ese mismo año por petición del entonces gobernador de Tabasco, Leandro Rovirosa Wade, designar a Amlo, delegado estatal en Tabasco, al más claro y contundente “dedazo” , “compadrazgo”, que tanto ha criticado y denunciado el propio Amlo.
Continuando con su carrera priísta, Ignacio Ovalle, con Miguel de la Madrid como Presidente, lo designa embajador de México en Argentina y posteriormente en Cuba. Siempre identificado como “populista”, Ignacio Ovalle logra colarse en la administración de Carlos Salinas de Gortari y lo designa Director de CONASUPO, para buscar afianzar el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), que tenía como objetivo principal, censar a los beneficiados de este programa.
Pero en noviembre de 1990 a Ignacio Ovalle lo quitan de ese cargo debido al escándalo de los “tortivales” y las tarjetas “de pobre”. Resaltando que 30 días antes de que lo removieran del cargo, puso en marcha el reparto de vales, a través del cual, 32 millones de familias recibirían un kilogramo de tortillas gratis al día, del 26 de noviembre de 1990 hasta el 28 de febrero de 1991. Eran acreedores a ese apoyo si demostraban ingresos totales de hasta dos salarios mínimos.
Recordando que posteriormente a ese periodo de entrega de tortillas, entraría en función, tarjetas con identificación personalizada del usuario, y que se le conoció como “tarjetas de pobre”, que de aplicarse se le otorgaría a unos 40 millones de personas, antes de las elecciones federales intermedias de ese sexenio.
Vale la pena traer a colación, que en 1990 publicó la revista Proceso, “la que siempre exhibía al gobierno”: En un reportaje de aquel año en la revista Proceso, Guillermo Correa incluyó las declaraciones de Genaro Domínguez, de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indios: “Lo que hizo Ovalle fue excederse en la manipulación política del hambre para comprar el voto con los tortivales. Él es experto en eso, pero no entiende que tal forma de ser ya no es efectiva en estos momentos. Ya no opera el dar, el pueblo exige cambios, no más paternalismo”. Para la Coordinadora de Trabajadores al Servicio del Estado (Cotrase), “los tortivales a domicilio son una vacilada. Ovalle se negó a comprender que no hay más salida que un salario digno y que ahora es más difícil mantenerse en el poder, aprovechándose de las necesidades” (https://goo.gl/LXZGbm).
¿Será acaso que busca hacer lo mismo que aplicó Carlos Salinas de Gortarí? Por ello aparte de pagarle el favor a Ignacio Ovalle por haberle dado trabajo ahora es recíproco, como dice aquello de “amor con amor se paga”.
¿Será acaso que todo lo que se ha dicho de comparar a Luis Echeverría con Amlo se va comprobando?
¿Qué pensará Julio Scherer Jr. de que Ignacio Ovalle, que fue secretario particular del Presidente de la República Luis Echeverría, quién despojó a su papá Julio Scherer García del periódico Excélsior, sea su compañero en el equipo de Amlo?
¿Qué pensarán los que votaron por Amlo, de que el ex secretario privado y particular de quien fue responsable de los sucesos trágicos del 2 de Octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971, forme parte de la Cuarta Transformación?
¿Qué pensarán los que le dieron su voto, respecto a los ahorros y ahorros que tanto menciona Amlo, en lo que costará finiquitar al personal de Diconsa y Liconsa para crear SEGALMEX, además de que posiblemente muchos de ellos queden sin trabajo y jubilación?
Recordando que en octubre de 1989 puso a la venta plantas y activos de Industrias Conasupo (Iconsa); desapareció los precios de garantía para los campesinos, cerró y vendió 589 Conasuper, retiró las concesiones a 2 mil 144 tiendas, y dejó en el desempleo a más de 20 mil trabajadores que realizaron numerosas protestas, aduciendo que no se les había indemnizado como establecer la ley.
Sin olvidar que Ignacio Ovalle Fernández, fue importante testigo durante el juicio de Raúl Salinas por el homicidio de su cuñado José Francisco Ruiz Massieu.
Con esas cartas y antecedentes Ignacio Ovalle se incorpora a la Cuarta Transformación que pretende Amlo a partir del 1 de diciembre para administrar este nuevo órgano alimentario, con la finalidad y objetivo de “ayudar a la gente pobre”.
Por ello pregunto ¿Cuarta Transformación o regreso del Jedi?
carlosaguila_franco@hotmail.com
@CarlosAguilaFra
