El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldivar, aseguró que en nuestro país, como en todas partes del mundo, la discriminación es una realidad medible y severa que afecta exclusivamente a las personas más vulnerables de la sociedad.
Es un flagelo que erige barreras infranqueables para acceder a un trabajo digno, a oportunidades educativas de calidad, a servicios médicos adecuados y al ejercicio pleno de los derechos humanos. Así, estas demandas son desinformadas, y en muchos casos buscan desalentar las acciones que son indispensables para nivelar el terreno y atender las causas profundas de la desigualdad.
En su columna en Milenio, El también presidente del máximo Organo Constitucional, aseguró que en el Poder Judicial Federal los grupos históricamente excluidos son una prioridad.
En los últimos cuatro años hemos adoptado medidas inéditas para consolidar la igualdad de género. Implementamos acciones afirmativas para que las mujeres participen en los altos cargos de la judicatura con concursos exclusivos para el cargo de juezas de distrito y magistradas de circuito. Combatimos el acoso y el hostigamiento sexual, con áreas especializadas en violencia de género. Establecimos licencias de paternidad de tres meses y adoptamos medidas para conciliar la vida laboral y familiar.
«Seguiremos insistiendo en la creación de acciones afirmativas y otras medidas que permitan igualar la cancha. Seguiremos insistiendo en la defensa de los olvidados. Seguiremos insistiendo, hasta que la igualdad y la dignidad se hagan costumbre», concluyó.




