miércoles, 20 de mayo de 2026.

Control de precios, una ocurrencia más

“Haciendo Historia” López y su 4-T a base de Ocurrencias, ahora surge una más, con el supuesto propósito de controlar la inflación, López alista un plan para aumentar los productos alimenticios y no descarta fijar un tope máximo a los precios de éstos.

LA NUEVA OCURRENCIA

En esta nueva Ocurrencia, López afirmó: “Estamos haciendo un plan de producción de alimentos para que haya más oferta y podamos, también con los alimentos, controlar la inflación. Eso se los vamos a dar a conocer en unos días más, ya estamos trabajando en eso, en lo que tiene que ver con la canasta básica, para garantizar que no haya carestía y que controlemos la inflación”. Agregando, que, si es necesario y no alcanza el tema de la producción para controlar la inflación, se podrían fijar los precios máximos como actualmente sucede con las gasolinas o el gas. “Lo que tenemos que hacer es atender el problema de la mejor forma posible. Lo bueno es que nosotros estamos para servir al pueblo, nuestro amo es el pueblo, no son grupos de intereses creados, no son empresas, no son corporaciones, no son bancos. No somos peleles, no somos títeres, representamos a todo el pueblo. Entonces, el propósito básico es gobernar en beneficio del pueblo”.

REACCIONES A LA OCURRENCIA

Como era de esperarse y así ha sido en cada Ocurrencia en esta 4-T, las reacciones no se hicieron esperar. El Diario la Razón publicó el 5 de abril del 2022, la entrevista con Juan Carlos Anaya, Director General del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), quien señaló que, si el Ejecutivo fija costos por decreto, “lloverán” amparos y Cofece podría acudir a SCJN, el órgano regulador debe intervenir con urgencia para frenar intermediarismo y acaparamiento.

Agregando que el plan emergente de producción de alimentos anunciado para incrementar la oferta y con ello controlar la inflación, es sólo “una buena intención” porque es inviable hacerlo de manera inmediata. Asimismo, refirió que la insistencia del mandatario en el sentido de regresar al control de precios, como se hacía en los gobiernos priistas, además de ser ilegal, porque viola la Ley Federal de Competencia Económica, daría el “tiro de gracia” a los productores.

Anaya destacó que los empresarios arrastran descapitalización de muchos años atrás y los apoyos les fueron retirados durante la actual administración; lo que se suma al incremento en insumos, derivados, entre otras cosas, por los efectos de la crisis sanitaria y de la guerra entre Rusia y Ucrania. El control de precios desincentivará la producción, no habrá suficiente oferta de productos y eso haría un efecto contrario; es decir, que incrementaría aún más los precios ante la escasez.

Lo que se requiere es ordenar y llegar a acuerdos con los sectores productivos y de comercio para evitar la especulación, acaparamiento y márgenes altos, en particular en donde existe un mayor número de intermediarios.

Destacando que el mayor reto de México en materia de autonomía alimentaria está en granos y oleaginosas; es el talón de Aquiles porque además de los altos precios en maíz, trigo y soya, por ejemplo, por sequía y la guerra entre Rusia y Ucrania; solo se produce 40 millones de toneladas, mientras que la demanda es de 82 millones anuales. Para eso se requiere programas de mediano y largo plazo; “no es de la noche a la mañana”. Una política de subsidios, tampoco sería viable porque los recursos del presupuesto federal están sumamente limitados.

LA GALOPANTE INFLACIÓN

Sin lugar a dudas estimados lectores, en este grave y preocupante tema tiene que ver e influir mucho la imparable inflación que estamos padeciendo, donde el aumento de los precios generalizados en el país, continúa afectándonos, como lo fue en la primera quincena de marzo de este 2022 ubicada en 7.2% pegándole a las materias primas, productos agropecuarios, entre otros.

Desde el 2021, en productos como trigo, maíz, los precios están por los cielos, al igual que el pan, la tortilla, el limón, jitomate, aguacate. El problema con el precio de los alimentos es que dañan mucho más a las personas más vulnerables en sus hogares. No existe una política pública tan a la mano como en el control del precio de la gasolina. El gobierno tenía como plan usar a Segalmex que implementó López como si fuera la Conasupo de décadas anteriores, pero solamente ha tenido como resultado una enorme corrupción. Por ello no tiene el gobierno forma de operar en un mercado que está muy alterado en cuanto a precios, pero más aún en un mercado altamente sensible con la población más vulnerable, las amas de casa, personas que gastan la mitad de sus ingresos en alimentos, que es la mitad de los millones de mexicanos.

Es totalmente impopular tener una inflación que afecte directamente al bolsillo de la mitad de los mexicanos, al ingreso de los trabajadores, y por ello López sale con que hay que tener un control de precios, es decir, que los productos que más están subiendo, tengan un tope y con eso bajará la inflación.

DESABASTO

Esa idea es aparte de una soberana Ocurrencia, muy preocupante, dado que lo que llevó a Venezuela a una tremenda crisis como la que está viviendo, fueron los controles de precios. Si en México inician a poner control de precios diciéndole a los productores, sus productos ya no los pueden vender al precio que quieran, sino a lo que el gobierno crea que es el precio justo, cuando todo está subiendo de precio, como los fertilizantes por la guerra en Ucrania, ¿cómo pretender ponerle un alto al producto final?, cuando en la cadena de producción TODO AUMENTA. Ya que lo que sucederá es que ya no produzcan nada, dado que no les convendrá que ellos paguen los aumentos de lo que requieren para producir y no puedan subir el precio final a sus productos.

Esto llevará a que, al no haber producción interna, se tendrá que importar, y ahí obvio, no podrán decirles en cuanto deben vender sus productos. Si López decide poner un control de precios, además de lo anterior, también iremos para atrás como en los años setentas con José López Portillo (1976-1982) y si lo aplica en el sector agropecuario en productos básicos, tendría como fatal consecuencia un DESABASTO. La inflación debe ser controlada a través del Banco de México que es una de sus funciones y no a través de un impositivo y tirano control de precios.

Si bien en ese sexenio de José López Portillo funcionó con el Desarrollo estabilizador este control de precios, pero fue de corto plazo, pero ya a mediano plazo enfrento muchos problemas. López debe tener como experiencia y ejemplo, aunque no son los mismos productos que, al intentar poner un control al precio del gas, la verdad es que no le ha funcionado, ni porque creó la empresa del gobierno, Gas Bienestar, para competir con las empresas gaseras privadas.

De llevar a cabo el control de precios, se caería en una economía ficticia, al basarse en los precios que quisiéramos que tuvieran los productos, al considerar que es lo justo. Cuando la economía se basa en la realidad y no en imaginaciones o sueños guajiros. Ahí radica el meollo del problema al pensar en imponer control de precios a los productos. Además de que obviamente, el gobierno tendría que subsidiar los productos, lo cual hoy en día NO HAY DE DONDE SACARLO. E insistimos, si López pretende imponer a cuanto se vendan los productos, simplemente dejaran de producirlos y nos llevará a una tremenda, preocupante y peligrosa escases de productos.

Se debe de actuar en los temas fundamentales, como la productividad, competitividad, sector por sector, y en estar muy pendientes si suben por ejemplo los fertilizantes, ver cómo se resuelve. O como la inseguridad, que está ocasionando que productos como el limón, el aguacate, suban de precio, derivado de que el crimen organizado les está cobrando derecho de piso a los productores y si no pagan, les queman sus cosechas. Ahí SÍ DEBE INTERVENIR EL GOBIERNO y además es su OBLIGACIÓN Y RESPONSABILIDAD brindarles seguridad. Pero no lo hace, prefiere “abrazos y no balazos” fingiendo demencia ante el fracaso de su Guardia Nacional, que ha servido para dos cosas, Para nada, y Para lo mismo.

Totalmente autoritaria esta Ocurrencia que propone López, sobre todo en una economía abierta como la que tiene México, con un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, esto no podría ni llevarse a cabo y mucho menos funcionaría. Esperemos que no lo haga y ya deje de seguir engañando a la gente con eso de que gobierna para el pueblo. Cuando muchas de sus Ocurrencias que han llevado a cabo, han perjudicado y mucho a ese pueblo, que no son otros que los pobres. Cruda realidad.

Dejar un comentario