La celebración de una huelga general en Bélgica impedirá el aterrizaje y el despegue de aviones desde los aeropuertos belgas, anunció este martes Skeyes, la empresa encargada del control del tráfico aéreo.
“Skeyes se ve obligada a no autorizar el tráfico aéreo entre el martes 12 de febrero a las 22:00 h locales y el miércoles 13 de febrero a las 22:00 h”, indicó en un comunicado la compañía.
Para explicar la decisión, Skeyes expresó sus dudas sobre el número de personal disponible para cubrir “un número limitado de puestos cruciales” a causa de la huelga, a la que están llamados los controladores aéreos.
La medida se limita a los aviones sobrevolando el espacio aéreo por debajo de los 8 mil metros de altura, es decir a la zona controlada por la compañía, precisó a la AFP su portavoz, Dominique Dehaene.
Skeyes no pudo precisar ni el número de vuelos ni el número de pasajeros afectados. Dehaene precisó no obstante que se autorizarán vuelos oficiales, militares y de emergencia, “pero no vuelos comerciales”.
Tres grandes centrales sindicales belgas llamaron a un paro nacional el miércoles en todos los sectores, tanto públicos como privados, y en todo el país.
Los sindicatos reclaman salarios más altos, prestaciones y pensiones más altas, así como mejores condiciones para el final de la carrera profesional.
La compañía belga de transporte aéreo Brussels Airlines anunció el viernes la anulación de todos sus 222 vuelos el miércoles por la huelga, lo que afectará a más de 16 mil pasajeros.