jueves, 5 de febrero de 2026.

Cuando el cerebro se satura: entendiendo la sobrecarga cognitiva

Cuando el cerebro se satura: entendiendo la sobrecarga cognitiva

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco

@laura_aguila

Actualmente se observa cada vez con mayor frecuencia que las personas, independientemente de la actividad que desarrollen, cursan por momentos en donde es difícil lograr concentrarse, principalmente porque se están pensando varias cosas al mismo tiempo, atendiendo a demasiados estímulos que se han vuelto cotidianos.

Si bien es cierto que los seres humanos contamos con un sistema cognitivo con una capacidad extraordinaria para procesar información, también marca límites por lo que el cerebro prioriza cuál es la información importante y cuál no, dependiendo de los objetivos y metas planteados en cada momento. Y cuando esta capacidad se ve superada, se enfrenta lo que se conoce como sobrecarga cognitiva (cuando la cantidad de información recibida rebaza la que se puede procesar), y es probable que la persona vea afectada su capacidad para resolver problemas, tomar decisiones o bien, controlar sus emociones o su conducta.

Se conocen dos principales factores que inciden en la sobrecarga cognitiva; los externos y los internos:

Factores externos. – De manera cotidiana se tiene a la disposición información a través de la televisión, internet y las redes sociales, que influyen de forma importante en la generación de sobrecarga cognitiva, al estar recibiendo la información por diferentes medios y de forma constante. Esta situación se relaciona con una sensación de estar abrumado, sintiendo a la vez frustración porque la saturación de datos bloquea el pensamiento y proceso de análisis de los mismos, por lo que entre los principales factores externos que inciden en la sobrecarga cognitiva pueden mencionarse:

1. Factores Ambientales y del Entorno. – Ruido y distractores, condiciones físicas extremas (calor, frío, iluminación inadecuada), multitarea, sobrecarga de información digital, falta de claridad en las reglas para ejecutar las tareas, presión del tiempo, organización del trabajo, interacciones sociales complejas.

Factores internos.- La sobrecarga cognitiva también puede provenir de la propia persona, interviniendo su estado físico, mental y emocional, sus conocimientos y competencias previas, ya que todo ello ejerce influencia en la manera de procesar la información en la memoria de trabajo. Por lo tanto, los principales factores internos son: conocimientos previos (esquemas mentales), capacidad de la memoria de trabajo, habilidades metacognitivas, fatiga mental y física, nutrición y niveles de hidratación, así como el estrés y la ansiedad

A este respecto, la Dra. Vicenta Reynoso Alcántara, profesora de la FEZ Iztacala de la UNAM, y tambiéninvestigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana, señala que “Mientras más eficientes seamos para procesar información más recursos vamos a tener para asignar al procesamiento y a esto lo llamamos la carga total, cuando ésta excede los recursos con los que contamos, se ve afectado el proceso de aprendizaje”

Es valioso tener presente que cuando estamos en un proceso de aprendizaje, primero se percibe y atiende la información del contexto, para procesarla y organizarla, en lo que se conoce como memoria de trabajo, que tiene la capacidad de almacenar información temporalmente. De ahí, es enviada a la memoria de largo plazo, que es donde se guardan todas las unidades de información que luego pueden ser recuperadas.

“Si es mucha la información que recibimos y no tenemos buenas capacidades para organizarla, surge la sobrecarga cognitiva, lo cual dificultad que se procese eficazmente la información en la memoria de trabajo y llegue a la memoria a largo plazo de forma errónea.

El aprendizaje se da justamente cuando podemos mandar esta información, que acabamos de procesar, a nuestra memoria a largo plazo. Es un proceso bastante complejo que implica varios pasos y dentro de estos hay restricciones, o sea, tenemos que trabajar con un sistema que tiene una capacidad limitada”, explica la doctora Reynoso Alcántara

Cómo identificar los síntomas de sobrecarga cognitiva

Es primordial prestar atención a sentirse frecuentemente agobiado, ya que esto repercute disminuyendo la capacidad y eficiencia para procesar información, ampliando los riesgos de accidentes al generar que la persona se muestre distraída, que olvide cosas con facilidad, no ponga atención a indicaciones o acciones, y vea afectada su capacidad para el manejo de emociones y estados de ánimo.

Otro de los riesgos latentes es la generación de distrés (estrés negativo, desagradable y crónico que supera la capacidad de adaptación de una persona, provocando agotamiento emocional, desmotivación, así como diversos síntomas físicos y psíquicos), pudiendo llegar a afectar la salud física y mental de la persona.

Sugerencias para gestionar la carga cognitiva:

En el campo laboral. – Organizar tareas, comunicación asertiva evitando correos electrónicos largos y/o reuniones frecuentes sin objetivos claros, implementar nuevas tecnologías o procesos, de manera gradual, permitiendo que los colaboradores se adapten sin sentirse saturados.

En el ámbito escolar. –  Diseñar lecciones escalonadas, presentando los temas en niveles de dificultad progresivos, introducir conceptos básicos antes de pasar a los más avanzados. Utilización de herramientas visuales, fomentar el trabajo colaborativo, ya que el trabajo en equipo ayuda a dividir la carga cognitiva, permitiendo que los estudiantes aprendan unos de otros, establecer metas claras, y algo de suma importancia: incorporardescansos regulares (la técnica Pomodoro alterna períodos de trabajo con descansos cortos, es una forma efectiva de evitar la sobrecarga mental).

Los efectos y beneficios que se obtienen al reducir la carga cognitiva, mejoran la atención y por lo tanto, la retención de la información obtenida, debido a que la memoria de trabajo procesa y transfiere debidamente los datos a la memoria a largo plazo.

La motivación se ve incrementada, al no sentirse abrumados por la complejidad, lo que a su ves se ve reflejado en una mayor creatividad, pues una mente menos ocupada o saturada, tiene más espacio para explorar nuevas ideas y soluciones.

Conclusión: es indispensable evitar el agotamiento profesional (burnout), reduciendo el estrés, la ansiedad, la fatiga o sobrecarga cognitiva, para promover la salud general, ya que se disminuyen o eliminan los dolores de cabeza, el cansancio ocular y la tensión muscular, que son manifestaciones derivadas de la fatiga mental prolongada.

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