Sobreprotección parental como estilo de crianza
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
idealmente, la crianza de los hijos representa por parte de los padre o tutores, el desarrollo de conductas y habilidades asociadas a la protección con la finalidad de evitar su exposición a situaciones que puedan poner en peligro su integridad. Hacia los menores, sedirecciona para desarrollar habilidades que les faciliten explorar el mundo con seguridad y confianza; enseñar a establecer relaciones afectivas positivas, basadas en el respeto y el buen trato.
En la actualidad, los diferentes estilos de vida, el estrés cotidiano y las diversas presiones laborales y personales, han generado que los padres de familia vivan las relaciones con sus hijos con grandes dosis de ansiedad, llevándolos a un cuidado excesivo, lo que termina en una sobreprotección parental.
De este modo, los padres, con la convicción de evitar que sus hijos enfrenten peligros o fracasos, terminan ejerciendoun control excesivo sobre sus actividades y decisiones, si bien estas acciones están motivadas por el amor y el deseo de proteger, en muchos casos limitan el desarrollo de habilidades esenciales para la independencia y la autonomía de los niños y las niñas. Naturalmente esta situación genera preocupación entre los maestros, ya queobservan que los menores sobreprotegidos presentan mayores dificultades para enfrentar desafíos cotidianos y resolver problemas por sí mismos, llevando el impacto de la sobreprotección no solamente al desarrollo de habilidades prácticas, sino también a la afectación de la salud emocional de los mismos.
Si bien a lo largo de los años, se han conocido y aplicado diferentes estilos de crianza, se tiene en un extremo aquellos que son “autoritarios” y del otro lado, los “demasiado permisivos”, ambos estilos afectando la autonomía, así como el desarrollo cognitivo, moral, emocional y socioafectivo. Niñas y niños que se ubican en estos estilos de crianza muestran por lo general, menos confianza en sus capacidades, y ello conlleva también dificultades en la toma de decisiones de forma autónoma, impactando en su autoestima y la forma de relacionarse con su entorno y establecer vínculos sociables positivos y saludables.
La Dra. Mariana Gutiérrez Lara, de la Facultad de Psicología, UNAM, establece que “al estar tan preocupados y tener tanto miedo empiezan a sobreproteger al pequeño, evalúan las demandas del ambiente de manera negativa, y quieren librar al niño de las altas demandas, por lo que los padres se vuelven autoexigentes con su hijo y lo sobreprotegen para que no se equivoque, y mejor lo hacen todo por ellos”.
Este estilo de padres, tienden a considerar que, si no ayudan a sus hijos, pueden experimentar sentimientos de frustración, tristeza, enojo y miedo. Al “ayudarlos” a no enfrentar estas emociones en realidad lo que están haciendo es impedir que sus hijos exploren el mundo real, la vida cotidiana, y aprendan a buscar soluciones a las problemáticas, ya que una de las consecuencias de la sobreprotección parenteral, es limitar al niño para desarrollar su autonomía e independencia.
La especialista Gutiérrez Lara resalta también que “la sobreprotección infantil tiene efectos negativos, entre ellos falta de autonomía y afectación a la autoestima de los menores, además de miedo excesivo, necesidad de aprobación, baja motivación, falta de empatía, conductas antisociales, egocentrismo, altos niveles de estrés e intolerancia a la frustración”.
La sobreprotección también refleja en gran medida, elestrés, miedo y ansiedad que los padres tienen, así como la forma en que experimentan la paternidad, situación que los lleva a ejercer ese control exagerado en los hijos limitando sus acciones de exploración del mundo, lo que podría generarles emociones negativas, restringiendo en gran medida su desarrollo con consecuencias a corto, mediano y largo plazos. Por sus características, a este tipo de padres también se les conoce como “hiperpadres” o “padres helicóptero”, debido a que continuamente “sobrevuelan” en las decisiones y actitudes de los hijosbuscando evitar que cursen por sentimientos de frustración, y en un afán de impedir estos malestares, les brindan todas las cosas materiales que los hijos solicitan, consintiendo en exceso, y a su vez buscando sentirse aceptados y queridos por sus hijos, al ser “buenos padres”.
Todo lo anterior trae como consecuencia la ausencia de límites para que no existan contratiempos y ello genere infelicidad en los hijos, les solucionan cualquier problema o reto, les evitan tener responsabilidades en casa, respondiendo de manera inmediata a las exigencias de los menores, ignorando o justificando cualquier error o falla que tengan, facilitando con ello que se presente un patrón de comportamiento conocido como el del “niño emperador”.
En términos generales, pueden señalarse los siguientes efectos en el desarrollo como los más relevantes generados por la sobreprotección parental:
Desarrollo emocional y social: Baja autoestima, dependencia emocional, ansiedad, miedo, dificultad para gestionar emociones, poca tolerancia a la frustración, problemas para crear vínculos saludables y relaciones tóxicas en la adultez.
Habilidades y autonomía: Dificultad para tomar decisiones, resolver problemas, falta de iniciativa y dependencia excesiva de los padres, incluso en la vida adulta.
Visión del mundo: El niño interioriza que el mundo es peligroso y que no es capaz de desenvolverse solo, creyendo que solo puede confiar en sus padres.
Para evitar ejercer una paternidad sobreprotectora, es importante que ambos padres de familia o cuidador,aprenda a regular sus emociones, y tenga habilidades para comunicar, hablar y escuchar; ser más asertivos, es decir, expresar lo que se quiere y necesita, aceptando y respetando los derechos de los demás, que favorezca el ejercicio de una parentalidad positiva, una crianza con sensibilidad, no perfecta, establecer límites, y principalmente, acompañar para la vida.



