miércoles, 21 de enero de 2026.

Pobreza de tiempo libre: su impacto en la salud y en el desarrollo sostenible

Pobreza de tiempo libre: su impacto en la salud y el desarrollo sostenible
Enfoque Educativo con Laura Águila Franco
@laura_aguila
Comúnmente se relaciona el término “pobreza” a dificultades económicas, sin embargo, en los últimos tiempos se ha indagado acerca del concepto “pobreza de tiempo”, siendo un indicador importante que refleja el tiempo libre con el que disponen las personas después de las jornadas laborales (remuneradas o no), sumado también el tiempo dedicado al cuidado personal. Se considera una forma de desigualdad que afecta especialmente a las mujeres y tiene consecuencias negativas en la salud física y mental, la calidad de vida y el desarrollo personal.
Esta nueva medición de la dimensión de la pobreza, en voces de las investigadoras Margarita Vega Rapun, del Center for Time Use Research de la University College London y autora del estudio The multidimensionality of poverty: Time povertyin Spain (2021), y Sara Moreno Colom, profesora de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona e investigadora del Centre d’EstudisSociològics sobre la Vida Quotidiana i el Treball(QUIT), señala que “a diferencia de los recursos económicos, en los que cuanto más dinero se tiene más rico se es, con el tiempo no siempre es así, existen otros ejes de desigualdad que hay que considerar la pobreza de tiempo es un indicador que nos permite dar una medida más completa sobre la pobreza, que normalmente solo recoge la pobreza de ingresos, a través de las encuestas del uso del tiempo, podemos evaluar el tiempo que las personas le dedican al trabajo remunerado, al no remunerado y a los cuidados personales. Esta información nos permite establecer una línea de pobreza de tiempo similar a la que se calcula para los ingresos. Todas aquellas personas que estén por debajo de la misma serán considerados pobres de tiempo.
Con base en datos de UNICEF (Aprovechar el poder de los datos para las niñas: balance y perspectivas para 2030. Nueva York, NY: UNICEF; 2016), la falta de tiempo constituye un obstáculo para el respeto de los derechos humanos, la salud y el desarrollo sostenible principalmente de las mujeres.
Pero, ¿por qué afecta de manera mas directa e importante en las mujeres?
Veamos algunas de las características principales que influyen:
Sobrecarga de trabajo (tanto remunerado como no remunerado): los largos tiempos de transporte y la desigual distribución de las tareas del hogar, que recaen desproporcionadamente en las mujeres, se localizan como los principales factores.
Impacto en la salud: La falta de tiempo para el autocuidado, el descanso y la recreación puede generar estrés, ansiedad y otros problemas de salud física y mental.
Desigualdad social: Es una manifestación de la desigualdad de género y de otras desigualdades sociales, limitando así la participación equitativaen el desarrollo de nuevas habilidades y el fortalecimiento de vínculos sociales.
Al haber una distribución desigual del trabajo doméstico no remunerado, basada en el género, ellorepresenta una doble jornada para las mujeres que se incorporan al mercado laboral, y que a menudo las deja con poco o ningún tiempo libre, y aquí inicia lapobreza de tiempo. Lamentablemente, estas normas dictan las expectativas sobre lo que significa ser hombre o mujer en una sociedad determinada, así como los roles, las responsabilidades y los privilegios que se asignan a una persona en función de dichas normas, por lo que, la pobreza de tiempo es una cuestión de derechos humanos que debe atenderse y resolverse para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Efectos y consecuencias que implican esta carencia o pobreza de tiempo.-
La salud en las mujeres es el primer factor que se afecta por la carencia de tiempo, ya que las responsabilidades domésticas pueden interferir y hasta impedir buscar atención médica, lo que fomenta el descuido personal. De igual forma, la falta de tiempo impide que las mujeres ganen dinero, lo que puede limitar su capacidad para pagar la atención médica, y también puede incluir el hecho de que las lleve a tener elecciones alimentarias poco saludables, realizar menos ejercicios, sumados a una condición de estrés crónico.
Hay que considerar también que el cuidado de personas dependientes puede ser mental y físicamente agotador, siendo ello una actividad no remunerada que también contribuye a limitar la participación de las mujeres en el mercado laboral.
Como se observa, la falta o pobreza de tiempo es una condición urgente de atender, no puede minimizarse y reducirla a términos básicos como “no tener tiempo para el ocio o actividades de esparcimiento”, se está hablando de una situación que afecta la salud física, emocional y mental de las personas, requiere ser escuchada, observada y dar pautas para su resolución, desde la mirada de un derecho humano fundamental.
La falta o pobreza de tiempo pone en peligro la salud de las mujeres y la de sus hijos, limita de forma importante sus oportunidades económicas y restringe su voz y liderazgo, así como las posibilidades de hacer aportaciones en los entornos inmediatos a través de su participación en el trabajo y la vida pública. Además, la falta de tiempo es síntoma de un problema más fundamental: las normas sociales de equidad de género que otorgan un mayor poder a los varones, restando valor a las mujeres y a sus contribuciones.
Si bien es cierto que en los últimos años se han logrado algunos avances en el reconocimiento del problema y en la búsqueda de soluciones, y que se han realizado esfuerzos para aumentar la participación de los hombres en el cuidado no remunerado y las tareas domésticas, se hace necesario implementar programas innovadores para que las mujeres de bajos ingresos busquen atención médica cuando la necesiten, buscando que las mujeres tengan un mejor y mayor control sobre su propio tiempo, beneficiando de este modo su salud y oportunidades económicas, así como el desarrollo económico de sus familias.

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