Mentiras y más mentiras se comprueban día con día en la nefasta administración de López y su 4-T, ya que sus compromisos y promesas de campaña no se han concretado. Uno más de esa larga lista, es que tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca. Así lo ofreció, prometió y presumió López, pero, antes al contrario, lo que ha hecho es acabar con el sistema de salud que teníamos, y lo que ha creado como el Instituto de Salud Para el Bienestar, ha sido un rotundo fracaso.
En esa línea de acabar con todo, y lo que aún existe cada día está peor, es el caso del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre de la Ciudad de México, que, desde hace años, el área quirúrgica del Hospital, da servicios estando fuera de la Norma Oficial Mexicana (NOM) en salud. Esto fue reconocido por el mismo Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), realidad que preocupa porque al seguir dando ese servicio, pone en riesgo la salud de los pacientes.
Gracias a lo que difundió el diario EMEEQUIS, el 16 de febrero del 2023, que de acuerdo con documentos oficiales que tiene, nos informa que toda el área quirúrgica presenta “obsolescencia y mal funcionamiento”, razón por la cual no es óptima para las prácticas médicas. «El área quirúrgica del sexto y octavo piso no cuenta con las medidas adecuadas de bioseguridad para la atención del paciente y para el equipo quirúrgico. En especial, no se cumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-016-SSA3-2012, que establece las características mínimas de infraestructura y equipamiento de hospitales y consultorios de atención médica especializada», señala el ISSSTE.
Grave y preocupante lo que sucede en este hospital, dado que en él se atienden a pacientes referidos del 2do. y 3er. nivel del ámbito nacional, principalmente en: cardiomiopatía, leucemia, cálculo del riñón, enfermedad renal crónica, trasplante de riñón, supervisión de embarazo con otro riesgo en la historia obstétrica o reproductiva, infertilidad femenina, tumor maligno de la glándula tiroides y mieloma múltiple.
Y es que como poder dar una buena atención a los pacientes, con fallas tales como: lámparas cenitales, sin correcta iluminación por obsolescencia; iluminación del interior de cada quirófano es inadecuada; llaves de tarjas para el lavado quirúrgico descompuestas, además de tuberías corroídas y dañadas.
Asimismo, puertas de madera de cada quirófano en malas condiciones físicas y de funcionamiento, el sistema de aire acondicionado sin activarse, bancos y sillas giratorias para anestesiólogos y cirujanos en mal estado, y el sistema de comunicación bidireccional interna tiene fallas.
Sumándose, que respecto a las características y dimensiones arquitectónicas de las áreas gris y blanca para una correcta circulación de personal y transferencia de pacientes, para ingreso y egreso a quirófanos se realiza por el mismo acceso, no cumple con ellas. De igual manera, los fluoroscopios actualmente no se incluyen en programa de mantenimiento preventivo y correctivo, incumpliéndose con los estándares recomendados por el fabricante, su vida útil y las necesidades de la unidad operativa”, expone el ISSSTE.
En cuanto al servicio de trasplantes, no cuenta con la capacidad suficiente para realizar los trasplantes requeridos, tiene 3 cubículos en donde solo se pueden realizar trasplantes de médula ocia (sic) y en donde el 30% de los pacientes mueren antes de poder ser trasplantados.
INFINIDAD DE FALLAS
Patética la realidad que se vive y enfrenta en el Hospital 20 de Noviembre, al sumarse a todo lo anterior, la enorme deficiencia en la prestación de los servicios a los derechohabientes, que se debe a las condiciones en las que se encuentra el inmueble, y por el crecimiento de la demanda de los servicios especializados. Presentándose riesgo de infecciones por contaminación de los alimentos que se preparan para los pacientes, dado que los flujos de insumo de alimentos a cocina, salida de alimentos a hospitalización, salida de desechos, ropa sucia e insumos de almacén general a Hospital se cruzan en el mismo pasillo, ocasionando un riesgo sanitario por el cruce de circulaciones.
Y dentro de esa larga cadena de problemas, el Hospital no tiene estacionamiento para las ambulancias que trasladan pacientes al Hospital, teniéndose que estacionar en las calles que lo rodean, ocasionando problemas de tránsito en las mismas.
En cuanto a las fachadas del Hospital, tiene 7 edificios y sus fachadas presentan desprendimientos de láminas y aplanados por lo que es un riesgo ya que caen de alturas considerables. Así mismo entre los empalmes entre láminas o cristales presentan fisuras por lo que se filtra el agua al interior de los edificios. Los siete edificios requieren del cambio de impermeabilizante, porque hay filtraciones de agua que ocasionan daños en equipos de oficina, médicos, archivo, medicamentos, insumos, paredes y plafones.
Preocupante y riesgoso, que esas filtraciones son en áreas importantes como: Quirófanos. Central de Operaciones. Terapias. Laboratorios y quirófanos de investigación. Consultorios. Oficinas administrativas. Almacenes y laboratorio de mezclas. Casas de máquinas de elevadores y equipos de aire acondicionado. Así lo señala el Informe del ISSSTE.
Patético, peligroso y de alto riesgo para los derechohabientes del ISSSTE, asistir a este hospital supuestamente para que lo atiendan en su salud, cuando por su actual situación, lo que verdaderamente sucede, es ir a arriesgar su vida.
¿Será por ello que López y su familia no se atienden en el ISSSTE y prefieren ir a hospitales privados, o al Hospital Militar? Hasta cuando dejarán de arriesgar la vida de los mexicanos por falta de presupuesto.




